Pedro Sánchez insiste en romper la alianza europea con Israel, una determinación que ha provocado la ira política e institucional de Benjamín Netanyahu, cuyo gobierno recrimina al presidente español por «antisemita».
España abandera en Europa la posición contra Tel Aviv primero por la guerra en Gaza y ahora por la situación en el Líbano, y en ese marco España va a retomar la presión para que la UE suspenda el acuerdo de asociación con Tel Aviv, como ya adelantó el presidente del Gobierno este fin de semana.
De hecho, José Manuel Albares pondrá el tema de nuevo sobre la mesa en la reunión de ministros de Exteriores de este martes en Luxemburgo en un momento además en el que otros países como Irlanda o Eslovenia han cogido ese mismo camino.
Eso sí, ahora mismo siguen sin dar los números para que el pacto quede congelado, como confirmó la Alta Representante, Kaja Kallas, que sí ve mayor viabilidad en la opción de más sanciones a colonos israelíes en Cisjordania o a que se aprueben medidas de corte comercial, como la suspensión parcial de ese pacto de comercio, algo que ya puso sobre la mesa en el pasado Bruselas.




























