Marine Le Pen.

Marine Le Pen vuelve a la carga. Optará a presidir Francia aunque porte un brazalete ante su electorado por exigencia judicial, que le rebaja la condena por delitos de malversación pero la castiga a lucir el cordal de procesada.

En un veredicto inesperado, un panel de tres jueces confirmó su condena por malversación de fondos, pero redujo su prohibición de cinco años para postularse a cargos públicos. Los jueces también la sentenciaron a un año de arresto domiciliario, decisión que ella anunció este martes por la noche que apelará.

El anuncio de Le Pen de que se presentará como candidata de su partido en las elecciones presidenciales del próximo año significa que Jordan Bardella, el protegido de 30 años que ella había dicho que la reemplazaría, ahora hará campaña junto a ella como su posible primer ministro.