
Sánchez contra Meloni en plena vacaciones estivales. España aplica desde este sábado controles fronterizos a los pasajeros y turistas italianos. La ofensiva de exigencia de pasaporte comenzó en Madrid y Barcelona, pero se ha extendido a Canarias y Baleares.
En las Islas viven unos 60.000 italianos de forma permanente. El volumen de visitantes anuales roza el millón y en municipios como Corralejo (Fuerteventura), el padrón municipal registra tantos ciudadanos transalpinos como locales.
Fuentes italianas de las Islas quitan importancia al conflicto, «por ser más diplomático que real, ya pasará…, aunque haya alguna que otra sorpresa en los aeropuertos o puertos».
El Ministerio del Interior informó que las medidas de supervisión de italianos e italianas se realiza en Canarias y Baleares, mientras el sindicato Jupol denuncia la «improvisación».
La suspensión temporal del espacio Schengen con el país transalpino fue comunicada por Moncloa el viernes pasadas las 21.00 horas después de que el Gobierno de Giorgia Meloni hubiera rechazado el ultimátum del Ejecutivo de Pedro Sánchez para levantar los controles que, a su vez, se aplican allí a los ciudadanos procedentes de España. Su entrada vigor estaba prevista para esa misma medianoche.
Sin embargo, según han confirmado fuentes del Ministerio del Interior a Efe, a las 00.00 horas sólo empezó a aplicarse en los aeropuertos Adolfo Suárez Madrid-Barajas y Josep Tarradellas Barcelona-El Prat. Ha sido a lo largo de la mañana los controles se han extendido a Málaga, Sevilla, Bilbao, Alicante y Valencia y, por la tarde, a Canarias y Baleares.























