El presidente del Cabildo, Antonio Morales, y el director de Infraestructuras en Canarias de Red Eléctrica, Daniel Pérez, supervisaron el avance de los trabajos de este proyecto crucial para la transición energética y la seguridad hídrica de la isla Han concluido la desaladora, la conexión de los túneles de acceso, la perforación piloto de la cavidad que alojará la central y la instalación de la mayor parte de la tubería de impulsión.
Ya se han introducido 2.000 plantas autóctonas dentro del plan de recuperación del entorno del barranco, en la que es la mayor restauración medioambiental que se ha realizado en Canarias Gran Canaria, 17 de enero 2025. Las obras de la central hidroeléctrica de Salto de Chira comienzan el año “a muy buen ritmo y adelantándose a la planificación”.
Este balance después de tres años del inicio de los trabajos ofrece garantías para cumplir el objetivo de su puesta en marcha en 2027 para que Gran Canaria cuente desde entonces con una pieza decisiva para liderar la transición energética en el archipiélago y cubrir con fuentes renovables más de la mitad de la energía, además de generar a partir de 2025 un excedente de agua de 750.000 metros cúbicos para sector primario, reforestación y lucha contra los incendios.
Morales, junto a una amplia delegación política, institucional y empresarial, lideró la visita a la construcción junto a representantes de Red Eléctrica, que construye la central y la operará en el futuro. En el recorrido supervisaron los principales trabajos en ejecución, incluidos los destinados a la restauración e integración ambiental del dominio público hidráulico del barranco de Arguineguín, una de las prioridades establecidas desde el inicio.
“Este es un proyecto extraordinario para el futuro de Gran Canaria. Es clave en materia energética y para garantizar la seguridad hídrica de la Isla”, declaró el presidente Morales. “Se está trabajando de manera intensa para hacer posible que, ya en este 2025, podamos ver entrar el agua en las presas y, por lo tanto, alcanzar ese primer objetivo de poder disponer de agua para luchar contra la sequía y contra los efectos del calentamiento global en esta zona de Gran Canaria y esperamos que, si las cosas van como van, podamos tener la obra totalmente terminada en el año 2027”, auguró.
El director de Infraestructuras en Canarias de Red Eléctrica, Daniel Pérez Varela, quien hizo hincapié en que este es “un proyecto muy innovador” y recordó cómo, “en su momento, Red Eléctrica solicitó el dictamen de la Oficina de Patentes y Marcas, que reconoció este proyecto como único en el mundo”. A este respecto, aclaró que “se trata de una patente abierta y Red Eléctrica no pretende comerciar con ella, simplemente queríamos estar seguros de lo que nos decían sobre que, aquí en Gran Canaria, estamos haciendo una instalación que no se ha hecho nunca en el mundo”.
Con relación a la obra en sí, expuso que se ha configurado en dos contratos, el civil y el electromecánico, para las dos grandes piezas que conforman la Central, y refirió que, “habida cuenta de que íbamos tan por delante en la parte civil, ya hemos lanzado las fabricaciones, que estaban previstas para un poco más tarde, de las turbobombas y del resto de elementos para esta instalación que es tecnológicamente avanzadísima y que pondrá Gran Canaria a la vanguardia en materia de energía hidráulica”.
Morales y el resto del grupo se adentraron en el corazón de las fases en ejecución, tareas en las que toman parte alrededor de 800 profesionales que hacen posible que el proyecto evolucione en tiempo y forma. Hace apenas unos días se completó la conexión de la excavación de los túneles de acceso a la central en una operación de gran complejidad técnica para la unión del túnel de acceso principal (Las Filipinas) y del túnel de acceso secundario (presa de Soria). Por ellos discurrirá parte de la conexión de alta tensión y la tubería de impulsión que conducirá el agua desde la desaladora a la presa de Soria.
Por su parte, la tubería de impulsión hasta el embalse de Soria está definida mediante un bombeo en dos etapas: Desaladora-El Caidero y El Caidero-Soria. Ambas avanzan a buen ritmo. El primero de los tramos, ejecutado a lo largo de 17 kilómetros del Barranco de Arguineguín, supera los 14 kilómetros de instalación de tubería y, el segundo tramo, de 3,4 kilómetros de longitud, tiene previsto el inicio en el primer trimestre de este año.
Las obras subterráneas, los túneles de acceso y las galerías auxiliares para la construcción y explotación cuentan con más de 4,5 kilómetros terminados, lo que supone el 70% de la ejecución, por delante de lo planificado.
La perforación piloto de la cavidad que alojará la central está finalizada y ha permitido comprobar las excelentes condiciones geotécnicas del terreno para cumplir con los plazos previstos. Mientras, el circuito hidráulico, la futura conexión de caudales entre Chira y Soria, se ejecuta desde ambos vasos. En lo relativo al embalse de Soria, la estructura de hormigón armado de la obra de toma, de 19 metros de anchura y 13 de altura, estará finalizada en verano.
Destaca por ser la primera conducción de estas características que se ejecuta en Canarias.
La senda peatonal entre los núcleos de población comenzará su ejecución en febrero y permitirá a vecinos y vecinas disponer de una vía de comunicación y esparcimiento, permitiendo el uso diurno y nocturno al quedar iluminada.
El proyecto que tiene un presupuesto de 589 millones de euros y está cofinanciado por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (Feder). La central aprovechará la energía excedentaria y elevará agua hasta el depósito superior, el de Chira, y, cuando el sistema lo necesite, descenderá hacia el depósito inferior de Soria y, pasando por las turbinas, generará la electricidad que requiere el sistema. Todo ello gracias a dos infraestructuras hidráulicas planificadas en los años sesenta. En definitiva, un salto al futuro que hunde sus raíces en la visión del pasado y la convicción del presente.




























