Ryanair y Aena tensan la cuerda a cuenta de las tasas aeroportuarias. La aerolínea acusa al gestor aeroportuario de «engañar repetidamente sobre sus tarifas» mientras que la empresa española le acusó de «chantajear» y de querer usar «buen parte de los aeropuertos españoles gratis». Ambas compañías batieron récord de actividad en España en 2024: Aena movió a 309 millones de pasajeros en sus aeropuertos y Ryanair, a 58 millones de viajeros.
El conflicto es palmario desde hace años, pero explotó el pasado jueves, cuando Ryanair comunicó el cierre de dos bases (la de Jerez y la de Valladolid, ciudad de la que fue alcalde Óscar Puente, ministro de Transportes, del que depende Aena) y el repliegue en otros cinco aeropuertos (Vigo, Santiago, Asturias, Cantabria y Zaragoza). La low cost irlandesa lo justificó por que el plan de incentivos de los tráficos en aeropuertos pequeños de Aena no ha dado resultados y, como consecuencia, las cuentas no le salen.
Es inusitada la escalada en público de dos compañías que están obligadas a colaborar. Ryanair es el principal cliente de Aena, con una cuota del 22% del tráfico de sus aeropuertos españoles, mientras que España supone el 18% de los ingresos de Ryanair.

























