
#SomosTiempoDeLeón en lo alto de este castell y de cualquier otro, donde sólo cabe la unidad para coronar una de estas torres humanas. Donde la confianza en el otro es más importante que la fuerza, pero se requiere tanto valor como equilibrio.
Y de esa capacidad de mirar al otro, nace esta torre capaz de comunicar dos almas lo mismo que un puente a dos culturas distintas. De la franqueza a la comprensión, y del creer para entender.
Fueron entonces los ‘castellers’, desde los más pequeños hasta los más maduros, esos testigos de unidad y acogida, profetas de concordia y de paz, que el león reclamaba en su alocución a un Montjuic rebosante de humanidad.
León XIV elevó la mirada al cielo para ver al xiquet en lo alto de aquel ‘4 amb 8’ y comprendió que ni los suyos podrían alcanzárselo en volandas…
No importaba; lo bendijo igual y sintió ‘for al cor’, el león. Quizá pensó en la treintena de ambulancias que bendijo antes de entrar al Estadio, las mismas que la monja Lucía Caram, del convento de Santa Clara de Manresa, conducirá en la ‘Caravana de la Bondat’ hasta Ucrania.
Sólo entonces sucedió que todos quisimos ser las manos que acompañan para el apuntalamiento del ‘tronc’.
Ya nadie precisaba de palabras. Tampoco de paraules. Y entonces, sola (ya a solas)… #AlcéLaMirada.
(Nota de la Redacción: Nadia Jiménez es autora del libro sobre el Papa ‘Solo Leon’).
AlcélaMirada-1. Un león en la Corte del Rey.
AlcélaMirada-2. Al amanecer del león.
AlcélaMirada-3. Y vio el león todo interior de tanto paso perdido.
AlcélaMirada-4. Alzó la mirada el león, y vio un ‘castell’.
AlcélaMirada-5. Y los niños susurraron el ‘Virolai’ al oido del león.
AlcélaMirada-6. Canarias, orilla de vida en la que bebió el león.
AlcélaMirada-7. Un león en el ‘Falcon’ del Rey.
AlcélaMirada-8. Canarias, una lágrima en el corazón del león.
























