Pedro Sánchez, presidente del Gobierno, busca garantizar la transparencia, independencia, pluralismo y protección de los medios de comunicación, con un paquete de 100 millones de euros procedentes de los Fondos Europeos para la digitalización de los medios de comunicación, para crear bases de datos y para reforzar su ciberseguridad, dentro del plan de regeneración democrática.
«La libertad de los medios de comunicación es una parte esencial de la democracia» señaló Sánchez desde la tribuna del Congreso de los Diputados.
También hizo especial hincapié en los «bulos y la desinformación» que reciben los ciudadanos españoles por parte de los medios de comunicación: «El consumo reiterado de noticias falsas está directamente ligado al voto a la ultraderecha» y «han hecho que el 34% de los ciudadanos tema que alguien okupe su casa, cuando este problema afecta a menos del 0,06% de las viviendas de nuestro país«.
«El Gobierno realizará una ronda de consultas con los grupos para un plan contra la desinformación que ayude a proteger la democracia«.
Sánchez enmarcó su plan dentro del Plan de Acción para la Democracia europeo aprobado por mayoría: «El reglamento de Europa fija una serie de medidas que gozan de un amplio consenso político«, e hizo especial hincapié en los artículos 6, 24 y 25.2 de este reglamento europeo.
Durante su comparecencia indicó que se busca garantizar la transparencia, independencia, pluralismo y protección de los medios de comunicación, tal y como se acordó entre los diversos partidos en Bruselas «a excepción de la ultraderecha» para «garantizar la libertad de los medios de comunicación«, ya que «los ciudadanos deben conocer las fuentes de financiación de los medios de comunicación, el nombre de sus accionistas y las cifras de audiencia de forma honesta, para evitar fraudes en la inversión publicitaria por parte de gobiernos de nuestra democracia, mediante el uso, por ejemplo, de bots o de clickbaits y también la injerencia de actores extranjeros«.
«Sin medios libres y de calidad no hay democracia» y afirma que busca «una información veraz» a través del diálogo entre los grupos parlamentarios que los medios deben poder defender su línea editorial.
«La intención del Gobierno no es repartir carnets de fiabilidad entre los medios de comunicación» sentenciaba Sánchez y comentaba que «esto es bueno para todos salvo para los que han convertido la noticia en un negocio«.
Anunció la reforma de la Ley Electoral para establecer la obligatoriedad de los debates electorales entre los candidatos electorales en los medios de comunicación y para que todas las encuestas publicadas aporten los «microdatos» y la metodología utilizada. Sin embargo, recalcó que todo esto está sujeto a debate entre los demás partidos.

























