Operarios en el último tramo de Nord Stream 2, en 2021, que une 2.000 kilómetros de gasoductos bajo el agua entre Rusia y Alemania.

Finlandia, Suecia y Lituania investigan la causa de los daños sufridos en los cables submarinos de telecomunicaciones en el mar Báltico, sin descartar que pueda tratarse de un posible acto deliberado de sabotaje, tal y como ha indicado el ministro de Defensa alemán, Boris Pistorius.

Pistorius calificó este martes de “acción híbrida” los daños en dos cables entre Finlandia y Alemania y entre Suecia y Lituania que trascendieron la víspera y rechazó con contundencia la posibilidad de un posible accidente.

“Nadie cree que estos cables se cortaran sin querer y tampoco quiero creer en las versiones de que se trataba de anclas que casualmente causaron daños a estos cables”, afirmó.

En declaraciones a su llegada a la reunión de ministros de Defensa de la Unión Europea (UE) en Bruselas, Pistorius se refirió a la situación de amenaza que representa Rusia, tanto militar como híbrida, según dijo.

También su colega de gabinete, la ministra de Exteriores Annalena Baerbock, afirmó que “no puede tratarse de una coincidencia”, y sugirió que se trata de un intento de intimidación por parte de Moscú, aunque por el momento Berlín no ha informado de la apertura de ninguna investigación.