Miles de británicos concentrados junto al Parlamento en Londres, contra la migración ilegal. (Foto BBC).

Inglaterra se quedó a las puertas de la final del Campeonato de Fútbol al perder en los últimos minutos con Argentina. Pero el gran partido de los ingleses y el conjunto de los británicos se juega en el Parlamento londinense. El reloj sigue impacable contra el partido laboristas que no sale de un vendaval para meterse en otro peor. Es como si Reino Unido «perdiera las referencia de la gran potencia que es», explican. Los empresarios alojativos de Canarias observan con prudencia el rumbo británico, al ser receptores de más de 5 millones de turistas al año.

El ex alcalde de Mánchester se sitúa al frente del partido del Gobierno y este lunes será proclamado primer ministro. «Seré un líder favorable a los negocios, como lo fui como alcalde de Mánchester», afirma.

Andy Burnham acaba de ser proclamado líder del Partido Laborista tras recibir el apoyo de 379 de los 403 diputados de su grupo parlamentario, así como el de los sindicatos de forma unánime. Es el paso previo al objetivo final, que alcanzará el próximo lunes: el relevo de Keir Starmer como primer ministro.

Ese día está previsto que Starmer comunique a Carlos III en el Palacio de Buckingham su salida de Downing Street. A continuación, el monarca pedirá formalmente a Burnham que forme un Gobierno y, ya convertido en primer ministro, se dirigirá a Downing Street, donde hoy ya se han visto camiones de mudanza.

Las 5 claves del cambio

Construir un único equipo laborista. Las luchas internas desvían del objetivo de mejorar el país.

Una nueva forma de hacer política. «Es nuestra última oportunidad para el cambio».

Redefinir la dirección política del partido. Apuesta políticas «diferenciadas laboristas» a la vez que se puede hablar con otros partidos.

Un líder para todo el país. Primer ministro para «norte, sur, este, oeste, Escocia, Gales e Irlanda del Norte».
Descentralización del Gobierno. Transferir poder a entidades locales y regionales.