La OCDE, el club de los países desarrollados, mejora en tres décimas su pronóstico para España, que seguirá liderando el avance del PIB en la zona euro, pero alerta del «debilitamiento del crecimiento mundial» en un escenario marcado por la guerra arancelaria declarada por Trump y por las presiones inflacionistas que de ello se derivan. La previsión es que España crezca en torno a un 2,6%.

El resultado es un cierto debilitamiento del crecimiento mundial en el primer trimestre de 2025, según muestran los indicadores de alta frecuencia que maneja la OCDE, que advierte de que se han producido «cambios significativos en las políticas comerciales que, de mantenerse, afectarían el crecimiento mundial y elevarían la inflación». Así lo refleja el último informe de perspectivas de la Organización, que engloba a los países más industrializados.