Guinnes, una de las marcas de Diageo.

Diageo, el gigante británico de las bebidas espirituosas y propietario de marcas como Johnnie Walker, JB, Guinness o Baileys, pone las barbas en remojo ante una posible retracción financiera en su capítulo gasto. Y lo que es peor para le mercado laboral: despide a 2.000 trabajadores.

La compañía, uno de los líderes del sector, recortó 1.922 puestos de trabajo durante su año fiscal de 2026, al tiempo que el grupo afronta una reestructuración con la que aspira ahorrar costes por valor 863 millones de euros.

En su informe anual de 2026, remitido a la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC), Diageo informa que el total de empleados se situó en los 27.938, frente a los 29.860 del anterior año, lo que representa una reducción de 6% de su fuerza laboral.

Casi 1.000 empleos de este recorte corresponden a su división en África, la cual está previsto que se fusione en una sola unidad con Europa, única región que ha aumentado su número de trabajadores en apenas 100 nuevos empleados.

La destilería británica espera que el rediseño de su marco operativo genere ahorros de aproximadamente 850 millones de dólares (736 millones de euros), con aproximadamente el 40% de los mismos en el ejercicio fiscal 27, así como ahorros de aproximadamente 150 millones de dólares (130 millones de euros) con iniciativas para la cadena de suministro.

Los resultados anuales reflejan un caída del 26,2% en su beneficio neto atribuido, hasta los 1.737 millones de dólares (1.505 millones de euros) al cierre de su año fiscal 2026, con un impacto adverso de 2.527 millones de dólares (2.189 millones de euros) por atípicos, incluyendo 908 millones de dólares (786 millones de euros) del plan de reestructuración anunciado.

Diageo Canarias opera como parte de la red de distribución y comercialización, y cuentan con sendas sedes en Arinaga y Santa Úrsula.