Pierbatista Pizzaballa, en Belén, en 2025. (Foto Vatican News).

Misa del Gallo de Nochebuena vuelve a Belén, en Israel, tras el fin de la guerra en Oriente Próximo.

La iglesia de Santa Catalina registró un lleno absoluto, con más de un centenar de sacerdotes y obispos concelebrantes y decenas de personas de pie.

En realidad, Belén reunió a muchísimos fieles, como no se veía desde el comienzo de la guerra en Gaza en octubre de 2023 tras el asalto del grupo terrorista palestino Hamás, con más de 1.200 muertos civiles de origen israelí y unos 300 secuestrados.

Gaza conformó parte del centro de los pensamientos del cardenal y patriarca latino Pierbatista Pizzaballa, quien, en su homilía, recordó las devastaciones que vio con sus propios ojos durante su visita a la parroquia de la Sagrada Familia del padre Gabriel Romanelli, donde todavía se refugian 400 personas a la espera de poder reconstruir su hogar.

Y de reconstrucción también se habló en la homilía del patriarca latino de Jerusalén: «El sufrimiento sigue presente en Gaza», aseveró. «Las familias viven entre los escombros. El futuro es aún frágil e incierto. Las heridas son profundas». Sin embargo, aseveró el cardenal italiano, destacando la resiliencia de los gazatíes, estas situaciones difíciles «no son fruto del destino, sino de elecciones políticas, de responsabilidades humanas, de decisiones que a menudo anteponen los intereses de unos pocos a los intereses de todos».

«La Navidad nos invita a mirar más allá de las lógicas de dominación, para redescubrir la fuerza del amor, de la solidaridad y de la justicia», subraya el patriarca latino. José y María también eran vulnerables, en una historia que no controlaban, dando vida a un proyecto que no era el suyo. Jesús nace «en la noche de la humanidad», «en la incertidumbre y en el miedo». «Él es esa luz que contrasta con el poder dominador». Cuando «el emperador emite decretos, Dios envía a un hijo», recuerda el cardenal. Envía al mundo una luz que vence a las tinieblas, el Señor que «actúa con discreción y cumple sus promesas a través de gestos ordinarios».