Pedro Sánchez, candidato socialista a presidente del Gobierno el 29N, anima a los votantes para que haya una «ola progresista» en las urnas y, lo que es más llamativo, mete de lleno a su mujer, Begoña Gómez (imputada por varios delitos por tráfico de influencias y malversación), en la campaña electoral: «Querían quebrarnos y somos más fuertes». El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE también ha lanzado un aviso a PP y Vox, y es que «las pensiones no se tocan» tras los comicios. Y la reacción entre los asistentes al acto en Fuenlabrada, después del Comité Federal, ha sido la euforia en un momento en que los socialistas confían en la «remontada».
Sánchez ha intervenido en Fuenlabrada (Madrid) después de un Comité Federal que ha ratificado las listas del partido a los comicios y tras haber sido designada Rebeca Torró nueva portavoz de los socialistas ante la dimisión de Montse Mínguez por el escándalo de las viviendas de su pareja.
Sánchez, que animó a la movilización para cuatro años más de «avances» en lugar de «sacrificios y derogaciones», ha vuelto a asegurar que la causa de esta generación es la vivienda y ha prometido que el PSOE ganará esa batalla «como todas» las anteriores: «Con la fuerza de la gente y un gobierno progresista que llegue más lejos y antes gracias a una mayoría parlamentaria progresista».
Ha criticado que el PP y Vox solo tienen los «insultos», las «mentiras» y los «recortes de siempre». Pero ha lanzado un mensaje directo para Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal: «Las pensiones no son un cheque regalado, son una conquista social lograda, así que un poco más de respeto a los mayores y más compromiso con nuestros mayores». «Las pensiones no se tocan. Si les gustan las motosierras, al aserradero», ha espetado.
El PSOE usará como lema ‘La fuerza de la gente’. Tampoco ha trascendido si Gómez concurriría en alguna de las listas electorales.




























