
Mauritania, uno de los más estrechos colaboradores de la economía canaria, restringe el maquillaje a las mujeres a través de una severa orden islámica, llamada comúnmente fatua al ser proclamada directamente por los religiosos musulmanas. En esta república viven 2,6 millones féminas.
La norma, ya en vigor, prohíbe, además, la publicación de vídeos que muestren vestimenta inmodesta y califica los beneficios obtenidos como ganancias ilícitas.
El Consejo Supremo de Fatwas y Quejas de Mauritania declaró que publicar fotografías y vídeos que incluyan maquillaje, que muestren los encantos de las mujeres o que filmen prácticas íntimas entre cónyuges frente a las cámaras y que se difundan públicamente está «prohibido», haciendo hincapié en que el dinero obtenido de estas prácticas se considera «ganancia ilícita».
El consejo explicó, en una fatua publicada en su revista “Manarat al-Fatwa”, la restricción explícita de publicar fotografías de mujeres vestidas de forma inmodesta y videoclips que incluyan exhibiciones de adornos es una “violación de lo sagrado” y una “incitación a la obscenidad y un estímulo a la depravación”, basándose en textos religiosos que exhortan a la modestia y a bajar la mirada, informa el prestigioso periódico Sáhara Media.
La fatua añadió que la norma no varía si las personas que aparecen en estos vídeos son un matrimonio, explicando que no está permitido mostrar la relación matrimonial privada a terceros ni filmarla y publicarla a través de plataformas abiertas.
El consejo afirmó que la práctica de tales actos por parte de la pareja frente a las cámaras y su difusión pública están prohibidas y son contrarias a la decencia, señalando que la ley islámica exige mantener en secreto la privacidad de la vida matrimonial y no divulgarla.
También consideró prohibido el dinero obtenido a cambio de estas acciones, ya que resultaba de actos que el consejo describió como contrarios a la ley islámica, e hizo un llamamiento a quienes las cometen para que cesen y se arrepientan.
El consejo hizo un llamamiento a las autoridades responsables de la protección de la sociedad para que adopten las medidas necesarias para prevenir lo que describió como prácticas perjudiciales para la religión y la moral, especialmente entre las jóvenes.
Este periódico intentó sin éxito obtener la opinión del Gobierno de Canarias en la medida que mantiene varios programas de desarrollo económico de vecindad con Mauritania.
En agosto, otro de los países cooperantes de España, en este caso Senegal, condenó a prisión a tres periodistas que criticaron al presidente del Gobierno, en una clara prueba contraria a la libertad de expresión y de prensa.
Alrededor de 25.000 mauritanos viajan cada año a Las Palmas para negocios, revisiones sanitarias o turismo. El Gobierno de Canarias no considera a estos países como emisores de turistas. Al menos 10.000 residen de forma habitual en el Archipiélago. En los últimos años se ha acreditado un auge en la compra de viviendas por parte de súbditos de la república islámica que mira a las Islas. En 2023, la comunidad mauritana financió e inauguró una mezquita en la calle Pío XII de la capital grancanaria.
























