Camiones en cola en la cuneta del desierto del Sáhara, en el paso fronterizo del Guerguerat, en la frontera con Mauritania. (Foto ECsaharaui).

Mauritania lanza un SOS a la comunidad internacional, a Naciones Unidas y a la Unión Africana para que eviten un estallido de la guerra entre Marruecos y el Polisario en la brecha del Guerguerat, un paso fronterizo clave para el transporte de mercancías en las costas atlánticas que miran a Canarias.

Hacia las 12 de la noche (hora de Canarias), del miércoles 11 de noviembre, el Gobierno de la república islámica mauritana rompió el silencio guardado desde el 21 de octubre por más de 100 saharauis llegados al Guerguerat desde los campos de refugiados de Tinduf, en Argelia.

Sidi Ouled Salem, ministro de Educación Superior y portavoz del Ejecutivo mauritano, subrayó que la crisis tiene lugar «en una zona desmilitarizada bajo la autoridad de Naciones Unidas. Este es un viejo conflicto. No somos parte de ella pero nos preocupamos como vecinos de las partes involucradas”, informa el periódico Yibaldi.com.

Ouled Salem precisó que «la diplomacia mauritana está trabajando para resolver este problema lo más rápido posible y con el mínimo de daño» pero sin revelar la naturaleza de las acciones tomadas por la Adminsitración de Nouakchott, la capital del país.

El Jefe de Estado Mohamed Ould Cheikh El Ghazouani presidió un consejo de ministros marcado por «una comunicación sobre la situación internacional, presentada por el ministro de Relaciones Exteriores, Ismail Ould Cheikh«.

Mauritania sufre las consecuencias económicas y comerciales del bloqueo por la carretera N1. Más de 50 camiones con mercancía perecedera (pescado, sobre todo) que iba rumbo a España, se encuentran apostados junto a la cuneta de arena.

Guerguerat es puro desierto, y las condiciones de los transportistas, desde 3 de semanas de parálisis absoluta, empieza a desbordar las previsiones de los mediadores.

El Frente Polisario, con el respaldo de Argelia, trata de llamar la atención de Naciones Unidas para devolver el conflicto territorial del Sáhara a la agenda diplomática. Sus dirigentes han amenazado a Marruecos con una lucha armada si emplea la violencia contra el asentamiento del Guerguerat.

Marruecos, por su parte, insiste en que El Sáhara forma parte de su soberanía y que el máximo rango que le otorgará a la antigua colonia española es el de una autonomía que operaría como zona franca internacional.

Mauritania, que ha movilizado a las tropas en la frontera con El Sáhara, trata de evitar el conflicto a toda costa, ya que reduciría su rol de contención contra el éxodo poblacional de Mali por culpa de los atentados y vejaciones contra los derechos humanos cometidos por Al Qaeda en El Sahel.