Las aseguradoras espían los hogar desde el cielo en una nueva estrategia para prevenir fraudes en el cobro de indemnizaciones.
Las empresas están utilizando drones para inspeccionar tejados o detectar escombros de jardín y trampolines no declarados, informa The Wall Street Journal.
Algunos asegurados han acusado la cancelación de sus coberturas después de que se negaran a ser supervisados. Las compañías, a cambio, no han dejado ver las fotografías obtenidas desde el aire.
La medida ha despertado un debate sobre la privacidad de las residencias privadas desde lo que se conoce como el Derecho de Vuelo o Altura.




























