Gobierno se queda solo para impedir los sueldazos de la cúpula de CaixaBank. El voto de la ministra Nadia Calviño casi fue testimonial en la junta general de la entidad.
El Ejecutivo acudía a la reunión con la intención de darle un palo político a CaixaBank, pero no pasó de una posición meramente testimonial porque el resto de la junta general tumbó las pretensiones ministeriales.
Antes de la integración, el Estado poseía un 62% del capital de Bankia tras los 24.000 millones de euros que aportaron los contribuyentes para salvar a Caja Madrid y al resto de las entidades de ahorro, entre las que se encontraba La Caja Insular de Ahorros de Canarias.
Caixa es la primera entidad financiera de Canarias, con más de un 40% de cuota de mercado. Los despidos en todo el país rozan los 4.000.
Tras el canje de acciones, donde Caixa mostraba más músculo que su rival, el Gobierno tuvo que conformarse con un 16%, es decir, un paquete de acciones que apenas le da margen de maniobra en una junta y que le otorga solo un sillón en el consejo de administración.
El primer miembro del Ejecutivo que censuró las remuneraciones fue la ministra de Asuntos Económicos y vicepresidenta segunda del Gobierno, Nadia Calviño, que hace tres semanas mostró abiertamente su «preocupación» por los elevados salarios de los ejecutivos de banca y calificó de «inaceptables los altos sueldos y los bonus pagados a directivos«.
El fondo público se ha abstenido en las votaciones sobre retribuciones que no estaban ligadas a la nueva política a aplicar este 2021 y respaldó el resto de puntos contenidos en el orden del día.
Pese al rechazo del Frob, la nueva política de remuneraciones de CaixaBank tras la fusión con Bankia fue aprobada por una mayoría de los accionistas. En la junta, ha estado presente o representado el 75,39% del capital.
El presidente, José Ignacio Goirigolzarri, optará en 2021 a una remuneración tope de 2,129 millones de euros, frente a los 800.000 euros que peribía en Bankia.
Por lo que se refiere al consejero delegado, Gonzalo Gortázar, su retribución máxima se establece en 3,43 millones.
Durante la celebración de la junta, Goirigolzarri puso en valor que el consejero delegado mantendrá en 2021 por quinto año consecutivo tanto el sueldo fijo como el variable. El directivo apostilló que la retribución de la cúpula y de su consejo es «sustancialmente inferior» a la de bancos «comparables».
El presidente de CaixaBank también defndió que la remuneración por ser consejero en la entidad fue la mitad de la media de los otros bancos del Ibex, sin tener en cuenta a Bankia.




























