Pedro Sánchez, ante Naciones Unidas. (Foto RTVE).

Pedro Sánchez tira del manual de su antecesor, José Luis Rodríguez Zapatero, para replicar a Donald Trum en el conflicto bélico de Oriente Próximo. Su respuesta se limita a cuatro palabras: «No a la guerra».

El presidente del Gobierno defiende el camino de la paz y ha exigido una «solución diplomática», porque «no se puede responder a una ilegalidad con otra». Además, ha advertido de que es «ingenuo» pensar que «practicar seguidismo ciego y servil es liderar».

Lo dijo en una comparecencia institucional en el Palacio de la Moncloa ante la situación en Oriente Medio y tras las amenazas del presidente estadounidense, Donald Trump, de «cortar todo el comercio con España», después de que el Gobierno español anunciara que no permitiría que Washington utilizara las bases de Morón y Rota en su ofensiva contra Irán. Para Trump, España «es un aliado terrible».

En una declaración de unos diez minutos, sin preguntas, Sánchez ha expuesto su opinión sobre los últimos
acontecimientos en relación con ese ataque y ha reiterado que la posición de España es «clara y consistente». Además, ha subrayado que es la «misma» que la que ya ha expuesto con los guerras en Ucrania y en Gaza.

El jefe del Ejecutivo ha clamado que «no se puede responder a una ilegalidad con otra, porque así es como empiezan los grandes desastres de la humanidad», por lo que ha llamado al «cese de las hostilidades» y a «una resolución diplomática del conflicto».

«Porque España es un miembro pleno de la Unión Ejuropea (UE), la OTAN y la comunidad internacional, esta crisis también nos afecta. Por eso, tenemos que exigir la resolución a EE.UU. a Israel y a Irán para que paren antes de que sea demasiado tarde», ha subrayado.

El presidente del Gobierno ha sostenido que no se puede «asumir que el mundo solo puede resolver los problemas con conflictos», por lo que ha pedido «no repetir los errores del pasado». En este sentido, ha recordado la guerra de Irak, de la que ha dicho trajo «un mundo más inseguro y una vida peor».

«Hace 23 años otra administración estadounidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio, que en teoería se hizo para eliminar las armas de destrucción masiva de Sadam Hussein, llevar la democracia y garantizar la seguridad global, pero visto en perspectiva, produjo el efecto contrario: desencadenó la mayor oleada de inseguridad en nuestro continente desde la caía del Muro de Berlín», ha señalado.

Sánchez ha lanzado también un aviso a Estados Unidos y es que España no será «cómplice de algo malo para el mundo», como es la guerra en Irán «solo por el miedo a las presalias de alguno».

Pero al mismo tiempo ha querido dejar claro que el Gobierno español está en contra del régimen de los ayatolás. «Repudiamos el régimen de Irán porque reprime y mata vilmente a sus ciudadanos, particularmente a las mujeres, pero a la vez rechazamos este conflicto y pedimos una solición diplomática y política», ha insistido.

El jefe del Ejecutivo ha asegurado también que España va a «colaborar con todos los países de la región que abogan por la paz y el cumplimiento de la legalidad», a los que ha prometido apoyar con «recursos diplomáticos y materiales», así como también va a trabajar con sus «aliados europeos» en una «respuesta coordinada y eficaz».