Cartel contra la especulación inmobiliaria, en un edificio de Madrid. (Foto E21).

Sánchez fulmina a la portavoz del PSOE y diputada en el Congreso, la catalana Montse Mínguez, acorralada por el escándalo de su pareja, dueño de una empresa buitre con más de 30 pisos. Pero a la misma vez que el PSOE se quitaba a Mínguez de encima, Pedro Sánchez reconocía en una interfención que la salida de la portavoz le daba «pena».

Mínguez se convirtió en el martillo de herejes contra el PP y Vox durante días tras el desahucio de la madrileña Maricarmen, fallecida días después. En todo momento, la ex portavoz ocultó la situación patrimonial de su compañero sentimental e, incluso, tampoco aludió a su papel en el Ayuntamiento de Lleida, en 2017, para favorecer la recalificación de un proyecto inmobiliario que pudo favorecer a su novio.

La caída de Mínguez se ha precipitado ea medida que la presión mediática y política se hacía insostenible. El blindaje oficial del partido se resquebrajó internamente mucho antes de que se hiciera público el cese.