Tanques rusos en la frontera con Ucrania.

Rusia fractura Europa del Este al invadir Ucrania por tierra, mar y aire, en una estrategia envolvente por los cuatro costados.

A mediodía, unidades de tanques rusos estaban a 150 kilómetros de Kiev, la capital ucraniana y al menos un batallón de paracaidistas y otro de fusileros rusos avanzaban junto a carros de combate desde la península de Crimea en el sur y desde Bielorrusia en el norte, informan medios locales de Ucrania.

Pasadas las 16.00 horas, Rusia tomaba Chrenóbil y la base aérea de unidad militar de Kiev, a menos de 20 kilómetros de la ciudad. El presidente del país, Volodímir Zelensky, se encuentra en paradero desconocido como medida de protección frente a un posible apresamiento por las tropas rusas.

En el balance de víctimas, más de 100 soldados ucranianos murieron tras los ataques por todo el país. Ucrania sostiene que el ejército ha asegurado que ha matado a 50 militares rusos.

La ofensiva rusa, lanzada contra hasta 10 regiones, ha procedido desde territorio ruso pero también desde Bielorrusia. La situación provoca mucha tensión entre los civiles. Las sirenas en la capital no han dejado de sonar y la población escapa por carretera hacia el oeste, otros se refugian en el metro, muchos hacen cola para sacar dinero de los bancos o aprovisionarse de comida en los supermercados.

Invasión militar de Ucrania por las tropas rusas con bombardeos por los cuatro costados. Imagen: RTVE.

El presidente ruso, Vladimir Putin, ordenó el ataque sobre infraestructuras militares sensibles que afectan a la capital, Kiev.

Solo al amanecer, la policía ucraniana informaba que al menos 8 personas habían muerto, debido a los bombardeos rusos. Varias decenas estaban desaparecidas.

El ministro ruso de Defensa, Serguéi Shoigú, negó que las fuerzas armadas estén atacando a la población ucraniana y en cambio afirmó que están utilizando armas de precisión contra objetivos militares.

Cadenas de televisión occidentales captaron el momento en que tanques y tropas cruzaban la frontera ucraniana desde Bielorrusia.

La población civil se refugió en sótanos y estaciones de metro durante las explosiones, sobre todo, en Kiev.

Ucrania es uno de los países suministradores de gas a países como Alemania, uno de los socios comerciales de España, que podría afectar al tránsito de turistas a Canarias.

En la víspera, Ucrania sufría un ciberataque masivo a los bancos y ministerios de Defensa y Exteriores ucranianos que desató el pánico en la población. Estados Unidos trataba anoche de evacuar al presidente Zelensky, pero el país ya estaba tan amenazado que desde la madrugada se declaró el estado de guerra.

La OTAN culpó de los recientes ataques cibernéticos en Ucrania a la agencia de inteligencia militar GRU de Rusia y advirtió que es probable que se produzcan más ataques a medida que aumenten las tensiones por una posible invasión rusa de Ucrania.