BlackRock y MSC hacen historia en el tráfico marítimo mundial al comprar el operador portuario chino CK Hutchison por unos 20.000 millones de euros. La operación daría lugar a un nuevo coloso especializado en servicios a terminales.
Hutchison es propiedad aún del magnate de Hong Kong Li Ka-shing, que anhela vender su participación del 80% en el negocio portuario, donde controla 43 puertos en 23 países.
Políticamente, el acuerdo es complejo salpicado por las tensiones entre China y Estados Unidos.
La probable investigación a gran escala por parte de la Comisión Europea para emitir una autorización hará que los reguladores exijan concesiones a BlackRock, que además acabará por pasar el filtro de las comisiones de control españolas, dada la participación de MSC en puertos como Las Palmas, Barcelona o Valencia.
La Administración española podría observar una situación de dominio de Terminal Investment Limited Holding (TIL), la filial de Mediterranean Shipping Company, y de BlackRock, que pasarían a adquirir el control conjunto de la terminal de Hutchison en el puerto de Barcelona.
La terminal puede dar servicio a varios megabuques simultáneamente y cuenta con una instalación ferroviaria de ocho vías (lo que la convierte en la terminal ferroviaria más grande de la UE en el mar Mediterráneo) que conecta el puerto con el tráfico hacia y desde el sur de Europa, informa Reuters en un despacho emitido esta semana.
Hutchison Ports es el tercer operador portuario por ventas del mundo y el quinto por volumen.

Por ahora, se desconoce la participación de TIL en el consorcio, pero la asociación con BlackRock convertirá a la naviera propiedad de la familia italo-suiza Aponte en uno de los principales gestores de terminales del mundo, a la altura del grupo emiratí DP World, la singapurense PSA, APM Terminals -el brazo portuario de la danesa Maersk- o el conglomerado filipino International Container Terminal Services (Ictsi).
TIL está, a su vez, controlada por MSC con una participación del 70%. Explota una malla de 70 terminales en 31 países. En el consorcio para adquirir los activos del gigante con sede en Hong Kong también participa Global Infrastructure Partners (GIP), un fondo de inversión propiedad de BlackRock y accionista de TIL. GIP cuenta con el 20% del capital de la filial de MSC. El 10% restante de los títulos de TIL están en manos de GIC Private, un fondo soberano de Singapur.
En marzo de 2025, China cedía ante Estados Unidos en Panamá. BlacRock y MSC compraban los dos puertos del Canal de Panamá, poniendo fin a una crisis diplomática que amenzaba el tráfico marítimo entre el Pacífico y el Atlántico por Centroamérica. Pekín no dudó en reparar el alcance de la operación. Ahora, sin embargo, la coyuntura va camino del consenso.
El consorcio prevé cerrar, en paralelo, la adquisición del del 90% que Hutchison Ports tiene en Panamá Ports Company (PPC), operadora de los puertos de Balboa y Cristóbal, las respectivas entradas al Canal de Panamá por el Pacífico y el Atlántico. Esta parte del acuerdo supone una victoria para Donald Trump, que venía argumentando que China se había apoderado de esta estratégica vía navegable para el comercio internacional y que EEUU pagaba demasiado por el paso de los buques.
De hecho, Trump había amenazado con recuperar la infraestructura por ‘las buenas o por las malas’ para contrarrestar “la influencia de China”. A principios de febrero, tras las presiones del líder republicano, el Gobierno del país centroamericano comunicó que no iba a renovar el memorándum de entendimiento sobre la Ruta de la Seda, conocida como Belt and Road Initiative (BRI), que tiene firmado con China desde 2017.
El Ejecutivo que preside José Raúl Mulino también había estado sopesando la posibilidad de cancelar la concesión a la filial de Hutchison para explotar los puertos de Balboa y Cristóbal. La Autoridad Marítima de Panamá (AMP) renovó por 25 años la concesión a PPC a mediados de 2021.

























