La compañía aérea alemana Lufthansa se impone al consorcio Air France-KLM en el proceso de privatización de la lusa TAP y se hace con, al menos, el 44,9% de la aerolínea portuguesa.
Si los empleados de TAP no ejercen su derecho a tomar el 5% del capital, Lufthansa podría alcanzar el 49,9% de la compañía lusa por 1.201 millones de euros, por encima de los 1.038 millones que ofrecía Air France-KLM.
A Lufthansa, el desembarco en TAP le otorga una buena plataforma para crecer en rutas hacia Latinoamérica, especialmente en Brasil, convirtiéndose en un gran rival de IAG, hólding que agrupa a Iberia, Vueling y British Airways, y que en su día renunció a participar en la privatización de la compañía lusa.
Asimismo, TAP permitirá a Lufthansa aumentar su negocio en conexiones con África.
El proyecto industrial de Lufthansa contempla ampliar la flota de TAP hasta 117 aviones en 2035 y 130 posteriormente, con inversiones que podrían alcanzar los 4.000 millones de euros. Entre las medidas previstas figura la transferencia de hasta ocho Airbus A350-900 a partir de 2030.
El grupo alemán se compromete también a reforzar el papel de TAP en las conexiones con Brasil y los mercados de habla portuguesa, y a mantener Oporto como segunda base en el país.

























