Incendio en una planta industrial en Irán, este sábado, 14 de junio. (Foto France 24).

Israel pide a los iraníes evacuar zonas próximas a refinerías y plantas nucleares. La fuerza aérea israelí está destruyendo la mayor parte de la infraestructuras petrolíferas y de enriquecimiento de uranio para fabricar armamento nuclear.

La petición a los ciudadanos iraníes es prevenirle sobre posibles fugas y radiaciones atómicas, además de que el fuego de las refinerías se propaga por áreas habitadas.

El caos es ambos países es absoluto por el cierre del espacio aéreo.

Irán bombardea Jerusalén, la ciudad tres veces santa para cristiano, judíos y musulmanes. Según Reuters, Irán habría operador con misiles hipersónicos (viajan hasta 25 veces a la velocidad del sonido). Aunque no se ha reportado información precisa, las bombas en la ciudad santa carecen de precedentes.

Los misiles iraníes han sido repelidos por el escudo de hierro israelí, que cuenta con material defensivo sofisticado a través de sistemas de gran altitud. También Elon Musk ha colocado todo su sistema de satélites sobre territorio farsí, con el fin de facilitar el ataque de la aviación de Israel, que responde al régimen de los ataloyás con un bombardeo selectivo sobre Teherán, que destruye el Ministerio de Defensa.

Las informaciones sobre el conflicto, que crece por horas, son aún difusas cuando se superan las 10 de la noche, hora de Canarias.

Haifa, la ciudad portuaria de Israel, recibió la peor carga de los misiles iraníes, y se cuentan decenas de heridos y, al menos, una persona fallecida.

Israel, por su parte, azotó con dureza la principal refinería al sur de Irán y el complejo industrial de gas y petróleo con Qatar, un suceso que podría dar lugar al cierre temporal del Estrecho de Ormuz, la zona desde la que se comercia el 20% del petróleo mundial.

El barril de crudo superó el viernes los 75 dólares, aunque se teme una escalada mayor a partir de este lunes.