Níger, el gran productor de uranio en África pero también uno de lo países más pobres del mundo, sofocó un nuevo intento de golpe de Estado gracias al respaldo de las tropas rusas que operan en la zona.
Ante el riesgo de una ola de violencia, las as autoridades militares de Níger pidieron a los residentes de la capital, Niamey, que mantuvieran la calma después de que se escucharan intensos disparos y explosiones en varios barrios de la ciudad la madrugada del sábado.
El Consejo Nacional para la Protección de la Patria, que gobierna el país, declaró que «las fuerzas de defensa y seguridad han sido movilizadas para defender la patria», e hizo un llamamiento a los residentes para que «se unan, se mantengan vigilantes y muestren solidaridad», instándolos a mantener la calma y evitar la difusión de información no verificada.
Las autoridades no han identificado a los responsables del ataque ni han reportado fallecidos, heridos o daños materiales. Ningún grupo se ha atribuido la responsabilidad hasta el momento, informa Sáhara Media.
Se escucharon disparos y explosiones en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Diori Hamani y en la base aérea adyacente, así como cerca del palacio presidencial. Residentes de Niamey confirmaron a la BBC haber oído disparos.
Fuentes de seguridad informaron a Reuters que los atacantes tenían como objetivo el aeropuerto e intentaron traspasar el cordón de seguridad que rodeaba el palacio presidencial.
Un diputado de la alianza del Sahel afirmó que las fuerzas de seguridad habían recuperado el control de la base aérea 101 y describió a los atacantes como «terroristas», pero esta versión no pudo ser verificada de forma independiente.
El aeropuerto y la base militar adyacente han sido blanco de dos ataques este año. El grupo Estado Islámico atacó el lugar en enero, mientras que Jama’at Nasr al-Islam wal Muslimin, filial de Al Qaeda, reivindicó la autoría de otro ataque en junio. Las autoridades afirmaron que ambos ataques fueron repelidos.
El Aeropuerto Internacional Diori Hamani es una instalación de seguridad clave en Níger, utilizada tanto para vuelos civiles como militares. También alberga instalaciones vinculadas a la alianza G5 Sahel, que incluye a Níger, Mauritania, Malí, Chad y Burkina Faso.
Al menos tres países han estado gobernados por consejos militares durante años en medio de la agitación política y la creciente actividad de los grupos yihadistas en la región del Sahel (Níger, Burkina y Malí).
Las fuerzas nigerinas continúan sus operaciones contra los grupos yihadistas y han logrado algunos éxitos en materia de seguridad en los últimos meses, pero los ataques siguen en curso, especialmente en el oeste del país y en las zonas fronterizas con Mali y Burkina Faso.
El consejo militar llegó al poder en Níger tras un golpe de Estado en julio de 2023.
Aún no está claro el número de víctimas humanas ni la magnitud de los daños causados por el último incidente.
Níger ha sido hasta ahora uno de los principales suministradores de uranio de Francia, con el fin de facilitar la generación eléctrica de sus centrales nucleares.




























