Telefonía móvil en una recreación de Inteligencia Artificial.

Medio billón de euros para financiar la IA del futuro. ¿Quién da más? Las grandes marcas, fondos y empresas intensifican su lucha para los grandes centros de datos que alimentarán la Inteligencia Artificial de los próximos años.

Gigantes de Wall Street se asocian con Nvidia en un acuerdo de financiación de IA por valor de 500.000 millones de euros, informa en primicia Financial Times.

Los fondos americanos Apollo y Blackstone (socio de Lopesan como propietario de varios hoteles de las Islas) junto al banco de inversión Goldman Sachs, se encuentran entre los grupos que trabajan con el fabricante de chips para recaudar capital para el auge de los centros de datos.

Se trata de uno de los acuerdos de financiación más importantes de la historia reciente de firmas que cotizan en la Bolsa de Nueva York.

Nvidia ha asumido un papel cada vez más importante en la captación de capital para sí misma y sus clientes con el fin de ensamblar chips, fuentes de alimentación y centros de datos para el auge de la inteligencia artificial (IA).

Los grupos financieros más grandes del mundo están colaborando con Nvidia (la empresa más grande por valor de mercado, con una capitalización de más de 5 billones de dólares) para reunir un paquete de financiación de 500.000 millones de dólares (433.000 millones de euros) para el desarrollo de infraestructuras de IA, en una de las iniciativas de préstamo más ambiciosas de Wall Street hasta la fecha.

Al consorcio se unen también Brookfield, Goldman Sachs y KKR de manera que se satisfacen los crecientes esfuerzos de Nvidia por captar capital para sí y para sus clientes, con el fin de continuar ensamblando los chips, la producción de energía y los centros de datos que constituyen la base del auge de la IA.

El fabricante de chips suele proporcionar financiación a sus socios de IA para que obtengan financiación mediante deuda en los mercados de capitales, lo que contribuye a aumentar los ingresos de Nvidia. Sin embargo, la naturaleza circular de estas transacciones ha suscitado preocupación por los riesgos concentrados en el sector.

También muestra cómo Nvidia está forjando relaciones con los gigantes de la industria del capital privado, que en conjunto se están preparando para invertir billones de dólares de sus activos de clientes de seguros, inversores minoristas e institucionales en infraestructura de IA.

En los últimos años, grupos de capital privado como Apollo y Blackstone han estructurado acuerdos de infraestructura de inteligencia artificial para ayudar a empresas como Anthropic a financiar sus elevados gastos en chips y centros de datos.