Alice Weidel, líder de la AfD alemana.

Alemania es de la AfD, al conquistar otro triunfo electoral al Norte del país. La capital Berlín, en cambio, es para los poscomunistas denominados La Izquierda, con postulados antimigratorios, antisemistras y proclives a la cooperación con el Kremlin. En el otro de la balanza la gran derrota es para los socialistas demócratas, el partido del canciller Friederich Merz, que caen en picado.

Los sondeos a pie de urna en las elecciones regionales celebradas este domingo en la ciudad-estado de Berlín, otorgan la victoria por primera vez a La Izquierda, que se impone con entre un 24,5% y 26% de los votos frente al 20% de la CDU.

La extrema derecha también crece, Alternativa para Alemania (AfD) ocupa el tercer lugar con entre un 13,5% y un 16%, mientras que los Verdes caen y el Partido Socialdemócrata (SPD) se desploman.

La candidata de la Izquerda, Elif Eralp, celebró la victoria dando las gracias a los berlineses. «A partir de hoy cambiaremos nuestro Berlín y lo haremos un lugar mejor», ha anunciado.

También acudieron a las urnas en el estado nororiental de Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde las proyecciones indican que Alternativa para Alemania obtendría la mayor cantidad de votos —entre un 37% y un 38%—, sin embargo, es poco probable que llegue a gobernar ya que el resto de formaciones rechazan pactar con la formación ultraderechista.

En este estado, AfD ganó con rotundidad al SPD, que se ha quedado con entre un 35,5% y un 36,5%, según los sondeos. AfD y SPD, protagonistas de una apretada campaña, han quedado por delante de La Izquierda, que ha obtenido entre un 7,5% y un 6%, Los Verdes (5,5%) y la Unión Cristianodemócrata, que se hunde con entre un 5% y un 5,5%.