Cristo de la Salud, antes de procesionar en la Semana Santa de 2024, en la iglesia de Santo Domingo. Foto E21

Vox utiliza la migración para cargar de nuevo contra la Iglesia Católica a las puertas del viaje misionero a Canarias del Papa León XIV, en junio.

No es la primera vez que la formación de Santiago Abascal cuestiona el papel social de la Iglesia en la acogida, caridad y acompañamiento de extranjeros africanos desplazados en patera hasta las costas canarias.

Abascal reprochó al obispo de Canarias, José Mazuelos, hacer negocio con la «inmigración ilegal» y le pidió a «salir del palacio» y «bajar» para ver sus consecuencias. Pero, en realidad, el enojo del líder de Vox contra el conjunto la Iglesia se acentúa tras la advertencia formulada desde el Vaticano para que ningún partido político utilice el Cristianismo como vía de propaganda política ante las convocatorias electorales. También ha influido en la postura hostil de Vox el marco de diálogo de la institución episcopal española con el Gobierno.

Las declaraciones de Mazuelos se produjeron en un debate esta semana en la Conferencia Episcopal, en Madrid. «Estamos desbordados, nos sentimos impotentes ante esta ruta atlántica tan mortífera. La visita del Santo Padre servirá para visibilizar, a nivel internacional, este triste drama, y todas las instituciones tomen conciencia de este drama».

El obispo de Tenerife, Eloy Santiago, destacó lo «significativo» de la visita del Papa en el contexto de la realidad migratoria durante un encuentro sobre la realidad de las migraciones y el viaje de León XIV, en el que también participó la responsable de Cáritas Canarias, Caya Suárez.

En el caso de Canarias, «somos la frontera sur de Europa, punto de llegada de la migración del continente africano, a través de los cayucos», destacó Santiago. «Nuestra función es de una primera acogida, intentando que sea amable, con vistas a que puedan iniciar el proceso para tratar cada caso individualmente (mayores, menores, refugiados…)», subrayó, citando el caso de El Hierro. «A veces la realidad nos supera»: con 9.000 habitantes, el año pasado recibió a más de 25.000 personas, fundamentalmente a través del muelle de La Restinga».

José Mazuelos, y su auxiliar en Canarias, Cristóbal Déniz, pusieron en valor el papel de la Iglesia en la acogida e integración de la inmigración. Para Mazuelos, «la ruta atlántica es mortífera. A muchos habría que meterles cinco días en un cayuco, mañana y tarde, sin comer, para ver qué hacemos cuándo llegan. Si se quiere ser cristiano y humano, hay que atenderlos y cuidarlos».

Arguineguín y La Restinga son los grandes focos, aunque el obispo de Canarias recordó que muchos otros llegan a distintas zonas del archipiélago. Otros, con menos suerte, ven cómo la marea les lleva hacia América. «Sólo que allí no llegan vivos», lamentó. Aunque no se quiso avanzar ningún acto no confirmado del viaje papal (después de las últimas experiencias, mejor no hacerlo), Mazuelos sí dejó caer que habrá testimonios de migrantes durante el encuentro con León XIV. «Esos cayucos nos muestran, dolor, y esperanza».