Peter Magyar.

Vox pierde a su principal aliado europeo, Víctor Orban, presidente de Hungría durante 16 años hasta que este domingo saboreó el amargo sabor de la derrota.

Hungría da un volantazo en su futuro político e institucional con el triunfo eletoral de Peter Magyar, representante de la alternativa europeísta, quien con el 53,5% de los votos, las urnas le han concedido 138 escaños —más de dos tercios en un Parlamento con 199 diputados—, en unas elecciones legislativas que han batido el récord de participación, un 79,5%, síntoma del apremiante deseo de cambio de un país con clara inclinación hacia Rusia y Vladimir Putin. Su partido derechista Tisza logra así una supermayoría, lo que permitirá hacer reformas de calado, incluida su prometida reforma constitucional.

El propio Orbán, que llevaba 16 años anclado en el poder, ha reconocido su derrota en una llamada con Magyar, que comenzó su andadura política como seguidor del primer ministro húngaro. «Hace un momento, el primer ministro Viktor Orbán nos ha felicitado por teléfono por nuestra victoria», ha escrito Magyar también en Facebook, poco después de su mensaje de agradecimiento.

«Para nosotros el resultado es doloroso pero claro. No nos han otorgado la responsabilidad ni la posibilidad de gobernar. Felicito al ganador», ha admitido Orbán, antes incluso de que terminara el escrutinio, ante los seguidores del Fisdez. Con 54 escaños, su partido pasa ahora a la bancada de la oposición, junto con la formación de extrema derecha Nuestra Patria, que se ha llevado siete parlamentarios.

Hungría, con 6 millones de habitantes, ha bloqueado algunas medidas europeístas, como la oposición de Moscú o los apoyos a Ucrania.