Volúmenes de botellas, en la fábrica de Telde. (Foto Vidrieras Canarias).

Vidrieras Canarias suspende su producción industrial durante ocho meses, hasta final de marzo de 2027. La industria teldense, propiedad de inversores brasileños, aprobó un expediente temporal (Erte) para la plantilla, que supera el centenar de trabajadores. La compañía reinvierte en las instalaciones para adaptarse a las nuevas circunstancias del mercado global ante la subida del combustible y de los fletes marítimos y la pérdida de clientes africanos, tres circunstancias que repercuten en su cuenta de resultados.

El grupo, controlado por la francesa Verallia (con participación de inversores isleños en más de un 50%) y su principal accionista, el hólding BWSA de Brasil, lleva desde finales de 2025 tratando de impulsar y compensar la reducción de su cartera de suministro en el continente vecino, donde algunos países como Marruecos, Senegal, Nigeria o Ghana han puesto marcha plantas similares con costes infinitamente más bajos.

De hecho, en la última década, la industria africana crece con fuerza gracias a la producción de envases, vidrio plano y fibra, impulsada por multinacionales y proyectos de socios locales.

En el caso de Vidrieras Canarias, un cese total de actividad técnica se traduce en un proceso «muy complejo y costoso«, según fuentes empresariales, ya que los hornos de fusión requieren procesos de apagado y calentamiento muy prolongados para paliar daños estructurales. De forma habitual, las industrias del sector suelen priorizar los Erte en formato de reducción de jornada o de suspensiones por turnos rotativos en lugar de un cese total de la actividad, como, al parecer, llevarán a cabo los ejecutivos de la industria, que celebró su junta general en junio de 2026.

Vidrieras monitoreó a comienzos de año a las empresas isleñas para que hicieran acopio de volumen (botellas) ante las obras de conversión en la planta de Salinetas, que empezarían este verano, entre las que figuran Ahembo (Pepsi, Clipper o 7Up), CCC, Arehucas, Agua de Firgas, Aguas de Teror, Zumos Lambda y Libby’s o Coca Cola.

En este sentido, la compañía que dirige Jacobo Gómez espera cumplir los plazos previstos, que deberán concluir el 31 de marzo de 2027, fecha límite impuesta por el Gobierno regional para mantener el tipo cero del Aiem (Arbitrio de Importación a la Entrega de Mercancías), al único operador capaz de comprar en el exterior anhídrido carbónico (CO2), Carburos Metálicos.

Reparto accionarial de Verallia, accionista mayoritario de Vidrieras Canarias.

Tal y como publicó Espiral21, la medida del Gobierno de Fernando Clavijo (CC) y de la consejera de Hacienda, Matilde Asián (PP), busca contribuir y dar garantías al proceso de reconversión de Vidrieras de cara a su relación comercial con Carburos Metálicos (propiedad del fondo americano Air Products & Chemical), empresa a la que está ligada no sólo por su ubicación en el mismo polígono industrial sino porque le transmite el excedente de CO2 para su transformación en gases libres de la huella de carbono que, con posterioridad, se introduce en la actividad general de la industria canaria.

El Ejecutivo considera «estratégica» la continuidad de ambas compañías para la «fortaleza económica de las Islas», ya que del CO2 sin emisiones dependen negocios como el metal, la manufactura naval, las desaladoras o la red Horeca (hoteles, restaurantes y cafeterías).

Carburos Metálicos tendrá, por tanto, que adquirir los volúmenes de anhídrido carbónico que «se precisen», de ahí que se acordara en Consejo de Gobierno (a final de julio) la supresión de los tipos impositivos del Aiem durante los ocho meses de parada de Vidrieras.

En la actualidad, Vidrieras factura unos 30 millones de euros y produce anualmente 180 millones de envases de vidrio, sobre todo, para la alimentación y bebidas. Además, recicla unos 50.000 toneladas de vidrio al año, provenientes de los contenedores de recogida selectiva de las ocho islas.

Por otro lado, Carburos factura 400 millones de euros al año en España. Además de comprarle el CO2 sobrante a Vidrieras, es el suministrador de gases al Servicio Canario de Salud (grandes hospitales) y a las clínicas privadas.