Huracán Irma también trae alegrías en medio de la fuerte conmoción que la sociedad norteamericana ha sufrido este fin de semana. Una descendiente de canarios da a luz en un hospital de Miami en pleno estallido del ciclón.
Cuando las autoridades de Florida decretaban el toque de queda para garantizar la seguridad de la población, Mileisys Quintero Acosta daba a luz a un precioso niño que lleva por nombre Sebastián.
Nació este mismo domingo, en el Hospital South de Miami, que congregó a los felices padres en condiciones de máxima protección para prevenir las consecuencias del huracán, ya que Mileisys estaba prácticamente cumplida.
Mileisys y su marido fueron alojados en unas zonas especiales del hospital hasta que esta descendiente de canarios y cubanos afincada en Miami desde hace 10 años, presentara los primeros síntomas de parto.

Sebastián pesó al nacer 3,3 kilogramos y, como no podía ser otra manera, se ha convertido en la alegría de sus emocionados padres.
La vida siempre se abre paso y mientras el cielo del huracán Irma caía sobre la cabeza de toda Florida (1,5 millones de personas están sin energía eléctrica), Mileisys asistía a 2 horas de parto con coraje, valentía y mucha felicidad.
Las inclemencias meteorológicas no han impedido, por otra parte, que Estados Unidos, la primera potencia del mundo, tuviera preparado el protocolo de emergencia para todos los supuestos, incluido el de la asistencia sanitaria.
A pesar de las adversas condiciones de la Naturaleza, el hospital y todo su personal funcionaron como un reloj digno de elogio sin que se registraran incidencias preocupantes.
El bisabuelo de Mileisys Quintero Acosta residía en Jinámar (Gran Canaria) y emigró a Cuba en busca de nuevos horizontes.
En la isla caribeña probó suerte y se estableció de forma permanente. Entre sus descendientes se encuentra ahora el pequeño Sebastián, nacido en medio de uno de los huracanes más devastadores que ha conocido Florida.

Mientras los jóvenes padres de Sebastián celebraban su feliz llegada al mundo, el huracán Irma proseguía su imparable avance hacia el territorio continental de Florida (EEUU), donde sus efectos se sentían varias horas antes de su llegada en forma de inundaciones, subida del nivel del mar y poderosos vientos de 215 kilómetros por hora, con ráfagas incluso mayores.
Hasta ahora, cabe lamentar el fallecimiento de al menos 3 personas en Florida a consecuencia de las adversas condiciones climatológicas provocadas por Irma, actualmente un huracán de categoría 4 que ha dejado ya sin electricidad a más de 1,5 millones de hogares en este estado.
Antes de llegar a Florida y con categoría 5, el ciclón causó una treintena de muertes y cuantiosos daños materiales a su paso por el Caribe.
Después de haber sobrevolado el sábado por Cuba y de tocar tierra en los Cayos de Florida, Irma avanzaba hacia el norte con una velocidad de traslación de 15 kilómetros por hora y se encontraba a 125 kilómetros al sursureste de Naples y a 180 kilómetros al sursureste de Ft. Myers, en la costa suroeste de Florida, según el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos.
A las 3 de la tarde hora de Canarias, el Centro de Huracanes de EEUU informaba de que el ojo de Irma debía «moverse en breve sobre los Cayos inferiores para desplazarse luego, esta tarde y noche, cerca o sobre la costa oeste de la península floridana«.
Se prevé que este lunes por la tarde el ojo de Irma se desplace por el norte del estado y suroeste de Georgia, según el CNH.
La situación en el sur de Florida empeoró sustancialmente en las últimas horas, según se apreció en las imágenes de televisión tomadas por los reporteros que han desoído las órdenes de las autoridades del estado de no mantenerse a la intemperie.
Las tres muertes atribuidas hasta ahora a Irma se han producido en accidentes de tráfico ocurridos por las malas condiciones climáticas, según las autoridades.
En el siguiente vídeo, grabado desde el balcón de una vivienda, se puede observar los efectos ciclónicos del Irma.



























