Travesía a nado en aguas abiertas de la ría de Arousa, en Galicia, volvió a convertirse en una prueba de valentía, denuedo y solidaridad en beneficio de las personas que sufren daño cerebral adquirido, DCA.
Las pruebas contaron con la participación de al menos una decena de canarios (entre nadadores y activistas), volcados en visibilizar una enfermedad que se esfuerza por abrirse paso ante la Administración y la comunidad sanitaria, así como ante el conjunto de la sociedad.
Entre los participantes isleños destacó el nadador y ex docente Martín Suárez Pérez, uno de los mejores especialistas en pruebas de resistencia a nado en aguas abiertas, tanto por su experiencia como implicación en asistir a las convocatorias internacionales.
Martín Suárez Pérez fue el único de los canarios que cubrió la travesía de 10 kilómetros sin traje de neopreno, soportando las condiciones de marejada reinante ese día, con 15 grados de temperatura en el agua.
El Arousaman estuvo condicionado por el viento, pero no restó ni un ápice de ilusión entre deportistas, organizadores, pacientes y familiares.
Más de 60 nadadores salieran de O Grove y cruzaron la ría de Arousa para concluir su travesía en la playa de Coroso, pero el viento motivó que la décima edición del Arousaman Manolo O Nacho tuviera que cambiar sus planes iniciales. Finalmente, los nadadores llegaron desde el arenal ribeirense hasta la Illa de Rúa, para rodearla y volver a tierra.
Fueron 5 kilómetros de ida que, como apuntó el alcalde de Ribeira, Luís Pérez Barral, por lo que pudo hablar con los deportistas, se hicieron muy duros. Algo más llevaderos fueron los 5 kilómetros de la vuelta, pero tampoco nada fáciles.
El espíritu de esta prueba es representar la dureza de vivir y convivir con el daño cerebral adquirido y este día quedó patente. También, como resaltó el regidor, para visibilizar esta lesión y demandar más apoyo y ayudas a los que la sufren y a sus familias.




























