Jameo producido en una de las áreas eruptivas del volcán palmero. (Foto ING).

Terremoto de magnitud 3,4 se registró entre Tenerife y Gran Canaria, tal y como ha informado el Instituto Geográfico Nacional en su página web. Este terremoto se ha sentido en zonas de La Orotava, La Laguna y Los Realejos durante la tarde de este sábado.

Concretamente, este seísmo se ha registrado a las 20.17 horas a 29 kilómetros de profundidad y un poco más alejado de los localizados en la serie sísmica que, desde el pasado jueves, se están registrando frente a la costa de Fasnia. Asimismo, esta serie ya ha registrado 40 terremotos de baja intensidad y en las últimas horas, ha sumado doce nuevos temblores.

Tal y como ha explicado el director del Instituto Geográfico Nacional, Itahiza Domínguez, estos son «eventos volcanotectónicos», a diferencia de los de largo periodo que suelen estar relacionados con fluidos, como algunos de los registrados bajo El Teide. También ha indicado que este evento frente a la costa de Fasnia «no es preocupante» ni implica una intrusión magmática en el subsuelo de Tenerife, pese a lo cual «habrá que ver cómo evoluciona y si va a más».

Los terremotos volcanotectónicos se originan por fracturas en la corteza terrestre y están causadas por la acumulación de esfuerzos internos asociados a procesos volcánicos. Estos eventos suelen presentarse en forma de enjambres sísmicos cuando se produce una intrusión magmática o una acumulación de gases en el subsuelo, aunque no siempre derivan en actividad eruptiva.

El Instituto Geográfico Nacional (IGN) admite que la serie sísmica cerca de Fasnia y Arico, que lleva acumulados 55 terremotos, es peculiar por su persistencia, si bien insiste en que no es indicativa de una intrusión magmática.

Tal y como ha explicado Itahiza Domínguez, la zona frente a la costa de Fasnia y Arico «no es la más habitual» en lo que a sismicidad se refiere y, por lo tanto, «hay que hacer un seguimiento por si puede evolucionar a una actividad más relacionada con una intrusión de magma» en el subsuelo de la isla. Asimismo, apunta que «lo preocupante sería que se registraran decenas en una hora y con magnitudes mayores».