Tel Aviv es la Nueva York de Oriente Próximo.
Tel Aviv, capital de Israel, ultima los preparativos del festival de música de baile al borde de la playa, en horario diurno y con una asistencia nutrida de residentes y turistas.
Los organizadores se anuncian estos días en el portal líder de vídeos YouTube.
https://youtu.be/5M7cqfVyjZo
El festival es algo más que una propuesta escénica. Es la prueba de que la ciudad vibra por sus 5 sentidos.
«Quien no conozca Tel Aviv, no sabe los que se pierde«, afirma Cristina A., una española que ha optado por pasar 2 semanas conociendo un país que «ofrece muchos contrastes«.
Tel Aviv cuenta con una población de medio millón de habitantes. «Es vibrante, mágica y te atrapa desde el primer minuto«.
El frente marítimo de Tel Aviv mide más de 14 kilómetros. Escaparate del festival Non Stop Music, abriga a todas las grandes cadenas hoteleras del mundo y a una variada oferta de restaurantes y bares de copas en la playa. «La estampa nocturna es impresionante. Aquí no se plantean restricciones por el uso de la playa, como ocurre en muchas costas de España. Cuidan la sostenibilidad pero le sacan partido a sus recursos naturales«, afirma Miguel S., otro de los españoles que apuesta por vez primera por el destino israelí. «Es para repetir«.
En el extremo sur de la costa de Tel Aviv se sitúa Jaffa, en la que se levanta una iglesia cristiana junto a un barrio costero que sirve de base para comerciantes de artesanía y pintura. «Es un punto turístico muy visitado por los peregrinos de Tierra Santa«.
Tel Aviv fue reconstruido a partir de los 50. Su oferta comercial es de primer nivel y la ciudad no para de crecer y de adecuarse a las demandas ciudadanas. Centros comerciales, multicines, largas avenidas, discotecas, restaurantes de diferentes nacionalidades, pubs con música en directo, librerías… «Es el país de las start-ups, que son una fuente de riqueza económica de primer nivel. Quién piense con prejuicios es que desconoce la realidad de este país«.
La seguridad también forma parte de la cotianeidad de la capital, aunque «no se vive con especial obsesión«.
Los controles para pasar el aeropuerto de Ben-Gurion «son los más rápidos que he pasado en mi vida«, recuerda con entusiasmo Miguel. «Por algo le llaman la ciudad que nunca duerme«.
«Es moderna, apasionante, noctámbula, cosmopolita, culta, joven, mediterránea…, nos ha encantado«.

Hace 3 años, el grupo Depeche Mode, uno de los más importantes de la música electrónica mundial, actuó en Tel Aviv dentro de su gira europea en un concierto memorable según la crítica especializada.
Su privilegiada situación geográfica –sus playas-, su historia –el origen de la ciudad se remonta a la antigua Jaffa, hace más de 3.000 años-, su arquitectura y urbanismo, sus museos, su mentalidad abierta y, por supuesto, su vida nocturna. Además, a diferencia de otros puntos de la zona, es viable realizar el viaje por tu propia cuenta.
La seguridad «no es una obsesión aunque está presente«. «En el día a día apenas lo notas. Otra cosa es si vas a las estaciones de buses para moverte por el país o si te desplazas a Jerusalén. En la ciudad santa los controles son algo más visibles, pero también puedes ir por libre que no pasa absolutamente nada. Y desde luego vale la pena. Jerusalén es inigualable, seas o no creyente«, afirma Cristina.
En Tel Aviv, el área más protegida de acceso turístico es la embajada de Estados Unidos, junto a la playa, con alambradas y dobles muros, pero «nada más, es un edificio de lo más normal que pasa desapercibido de no ser por la bandera«. «Por cierto tiene un McDonald’s muy cerca«.
Los edificios Art Decó y el impresionante conjunto arquitectónico Bauhaus –cuenta con más edificios de esta corriente que ninguna otra parte del mundo-, le dieron el sello de Patrimonio Mundial de la Unesco en 2003.
Calles, barrios (sobre todo el yemenita), mercados y casas con identidad propia forman un núcleo de más de 4.000 edificios de formas geométricas limpias y asimétricas construidos desde principios de los años 30 hasta algunos años después de la proclamación del Estado de Israel.
Por la amplia oferta de ocio y su mentalidad abierta –es un importante centro de turismo gay-, las guías de viajes la han nombrado tercera ciudad top a nivel mundial en varios años. Y, ahora, con el festival Non Stop Music, Tel Aviv vuelve a reivindicar el rol que le corresponde entre las ciudades más modernas del mundo.




























