Sopresa en el Gobierno regional por el cese de María Suárez como directora general de Ordenación, Innovación y Calidad Universitaria.
El primer cambio en la Consejería de Migdalia Machín (CC), proviene de la lucha sin cuartel abierta en el seno de Fortaleza de Santa Lucía de Tirajana de cara al congreso insular nacionalista que encabeza el secretario general, Pablo Rodríguez, quien previsiblemente repetirá como mandatario.
Pero en una de las periferias de CC que encarna Fortaleza se ha producido la fuga de un concejal del municipio sureño, y la consecuencia recae, por puro rebote, en María Suárez, quien abandona la dirección general después de un año de arduo trabajo junto al viceconsejero de Universidades, Ciro Gutiérrez.
Según los mentideros tirajaneros, Santiago Rodríguez en persona solicitó el relevo en favor de la concejala Jassary Alvarado, que se estrena en tareas de Gobierno tras dimitir en el pleno municipal de Santa Lucía.
La política canaria está salpicada de renglones torcidos y, en ocasiones, las decisiones no responden a patrones de equidad, justicia poética o reconocimiento público. Basta con ocupar una esquina equivocada para que te caiga un rociado audible desde Mogán a Telde pasando por Tirajana.




























