Silvia Pérez Cruz, segunda por la derecha, junto a Bori Albero, Marta Roma y Carlos Monfort. (Foto E21).

Silvia Pérez Cruz es, siempre, lo que da y lo que se intuye, pues lo vive todo en el escenario. Un regalo que no deja nada para el camino ni para el después. Sin medida, Silvia, como el amor, habita cada canción.

Nadie en un directo se siente así, como si te cantara sólo a ti y al oído, casi. Antes de que llegue el mañana y como si no fuera a llegar, en realidad. Te arropa con sus letras y su voz del mismo modo que la música la arropa a ella.

Y hay siempre una historia detrás que ella comparte con todos, antes o después. Un verdadero apéndice que relata y delata la semilla de esa canción que ya creías conocer.

Silvia Pérez Cruz logra algo inaudito, pues llegas a creer que el Auditorio Alfredo Kraus es, de repente, el salón de tu propia casa. Hace de la noche el día, y de éste, un viaje a cualquier lugar.

La suave magia de su arte te lleva de regreso a la infancia, recorriendo cada emoción del modo de la primera vez. Todo lo profundo y todo lo bonito, lo íntimo y lo coral.

Acompañada como siempre por su espectacular trío de cuerda (violín, chelo y contrabajo), ‘Oral_Abisal’ (título de este nuevo trabajo de Pérez Cruz), deambula por diferentes texturas y ritmos sudamericanos… Hasta llegar a una quincena de temas en diferentes idiomas (español, catalán, portugués francés).

Lo mismo una chacarera argentina que una bossa-nova brasileña. Pero desde la calidad de Silvia Pérez Cruz, sin perder sus raíces ni su identidad. Es siempre una caricia artística que tiende puentes, que levita o flota, pues da igual el medio (aéreo o líquido)… Parece que no pisa la tierra, Silvia.

‘É triste viver sem seu amor’ fue una de las canciones, pero lo cierto es que nadie imagina ya los escenarios, ni la vida, sin Silvia Pérez Cruz.

Obligada (pero encantada), a cantar tres bises, volvió a regalarnos ‘Mechita’ porque le nace y nos llena, porque siente como nadie ese maravilloso vals del folklore peruano. Y nosotros, su vida entera al escucharla una vez más en ‘Cucurrucucú paloma’ y ‘Mañana’ para cerrar la noche.

Y a mí me faltó un poquito de su ‘Rumba del perdón’, en su voz (la de ella), para decirle que fue parte de una página de mi último libro, que se escribió con ella, también.

Pero es que yo me estaría la noche entera y el día que le sigue, y el alma, también. (Aún en mi mano).

Lugar: Auditorio Alfredo Kraus.
Espectáculo: Oral_Abisal.
Artistas: Silvia Pérez Cruz (voz, guitarra); Carlos Montfort (violín, percusión, coros); Marta Roma (violoncelo, coros) y Bori Albero (contrabajo, coros).