Por J.S. Mujica

Seaside Hoteles, propiedad del empresario Teo Gerlarch, construirá un establecimiento alojativo de superlujo en la parcela de su propiedad en el Sur de Gran Canaria, en el linde entre Meloneras y Pasito Blanco.

El hotel tendrá consideración casi de un siete estrellas y, por su ubicación, junto al mar, está llamado a ser un referente en el concepto de nuevo resort que el inversor alemán quiere conferir al proyecto.

Meloneras y Pasito Blanco están en una de las áreas emblemáticas del turismo isleño. Las condiciones climatológicas son inmejorables, con una de las mareas más estables del Archipiélago que favorecen la navegación deportiva y de ocio.

El hotel tendría una financiación próxima a los 80 millones de euros y, según fuentes solventes, «será el mejor del grupo«.

Seaside dispone, en la actualidad, de unos 160.000 metros de suelo urbanizable. Hace unos años, Gerlach ideó levantar dos instalaciones, pero las nuevas condiciones del mercado, donde las Islas han cerrado contratos con turoperadores hasta 2023, invita a «replantear la estrategia«.

Gerlach «se adelanta siempre a los tiempos y busca la calidad y excelencia en todas sus iniciativas«, subraya a Meridian un destacado operador público del Sur grancanario.

La comercialización del nuevo hotel, una vez construido, se dirigirá a turistas de alto nivel adquisitivo, un segmento de negocio poco explotado en Gran Canaria frente a la optimización propinada en Tenerife, que les lleva a facturar mucho más, tanto por cuota de visitantes (un millón más) como por volumen de ingresos (1.500 millones de euros más).

Seaside es dueño de 10 hoteles: dos en Maspalomas (Residencia y Palm Beach), uno en Playa del Inglés (Sandy), otro en Lanzarote (Jameos), otro más en Valencia (Westin) y cinco urbanos en Alemania.

(Foto Portada, establecimiento de superlujo, en Caribe, bajo licencia de Creative Commons).


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