
Santa Ana devuelve la conciliación a la Catedral de Las Palmas en una tumultuosa jornada dominical en el kilómetro cero de la capital grancanaria.
La procesión de la patrona de la capital grancanaria y madre de la Virgen María, congregó participación récord en la Misa y recorrido por Vegueta, superior a la convocatoria fotográfica de la jornada dominical.
El paso está caracterizado por un color dorado donde las figuras esculpidas de Santa Ana y San Joaquín custodiana a su hija María ante la mirada atenta de San José.
No es habitual, en la imaginaria religiosa y católica, que aparezcan cuatro de los personajes centrales de la Sagrada Familia, como tampoco abunda otra de las estampas relevantes de la Catedral, en lo alto del altar central, donde Santa Ana enseña a leer a la que sería, un día, la madre de Jesuscristo.
La Catedral reunió a más de medio millar de personas en la Misa oficiada por el obispo, José Mazuelos; el auxiliar, Cristóbal Déniz; y el deán, José Lavandera.




























