Rusia condena a 16 años de cárcel al redactor del Wall Strett Jounal, Evan Gershkovich, por un delito de espionaje, en el caso más destacado contra un periodista occidental desde la Guerra Fría.
Los fiscales habían pedido 18 años de prisión en una colonia penal de alta seguridad, sólo dos años menos que la pena máxima por espionaje.
“La sentencia de 16 años de prisión contra [Gershkovich] es la antítesis de la justicia”, denuncia la presidenta del Parlamento Europea, Roberta Metsola. “Un juicio simulado y con motivaciones políticas. El periodismo no es un delito. Evan debe ser liberado de inmediato”.
Gershkovich fue arrestado en la ciudad de Ekaterimburgo, en los Urales, en marzo del año pasado mientras trabajaba como periodista para el prestigioso rotativo americano.
El Kremlin afirma que el periodista fue descubierto “con las manos en la masa” mientras espiaba para la CIA, recogiendo información sobre una fábrica de tanques. Gershkovich se ha declarado inocente en todo momento.
El Wall Street Journal y el gobierno estadounidense argumentan que Gershkovich, de 32 años, y varios otros ciudadanos estadounidenses encarcelados en Rusia, están siendo utilizados como palanca para obligar a los gobiernos occidentales a liberar a los rusos que han estado encarcelados allí.
Josep Borrell, alto responsable de la política exterior de la Unión Europea, señaló que el bloque “condena enérgicamente” la sentencia de Gershkovich y acusó a Rusia de politizar su sistema judicial.
El presidente ruso, Vladimir Putin, ha insinuado que busca la liberación de Vadim Krasikov, un asesino del FSB que actualmente cumple cadena perpetua en Berlín.




























