Santa Rita con feligreses dentro de la parroquia de San Agustín. (Foto Facebook Rafael Sacristán Parrroquia de San Agustín).

Rosas de Santa Rita no se repartirán en Las Palmas GC por vez primera en 100 años por razones preventivas de salud contra el coronavirus Covid-19.

La entrega gratuita de las rosas de Santa Rita se remontan al siglo XIX para conmemorar una de las devociones más extendidas de la Fe cristiana en Vegueta, el casco antiguo de Las Palmas.

Cada 22 de mayo desde hace más de siglo, la iglesia matriz de San Agustín, ubicada junto a los tribunales de la Audiencia y de los colegios de la abogacía y de procuradores, ofrece una rosa cada feligrés desde la ventanilla lateral de la parroquia.

El tumulto de personas es de tal dimensión que el Ayuntamiento suele disponer de patrullas de la Policía Local y de vallas separadoras.

Ahora, con las medidas de alerta por el Covid-19, la Diócesis de Canarias suspendió los oficios y misas por Santa Rita y acordó aplazar hasta 2021 la tradicional entrega de rosas.

Santa Rita de Casia (al norte de Roma, en Italia), es una de las imágenes más veneradas del Cristianismo, casi al mismo nivel que San Antonio de Padua.

Santa Rita, en Las Palmas.

Santa Rita  es conocida diferentes culturas y estratos sociales, y, por eso, su objeto corresponde a la llamada religiosidad popular, es decir, que atrae y mueve masas enteras en orden a su veneración en santuarios, iglesias, capillas, donde acuden infinidad de devotos a pedir su intercesión, como “abogada de imposibles”, que es otro de las apelativos que recibe la santa.

Nació en el siglo XIV y sufrió el dolor físico y espiritual como esposa, madre, viuda y religiosa. Murió a los 76 años de edad.

Sus símbolos son las rosas, las abejas y los higos y, por su estado de profunda oración, sufrió los estigmas en forma de una larga astilla clavada en el hueso de la frente, de la que manaba sangre y que el arte sacro ha representado a través de ese simbolismo en sus estatuas y pinturas.

El reparto de las rosas responde al olor que desprendía el convento en el que permaneció hasta el final de sus días. La Iglesia Católica la canonizó, eso sí, 450 años después de su muerte.

Por otro lado, la Diócesis de Canarias se planteará la revisión de los actos religiosos del verano en las Islas (incluida la multitudinaria fiesta del Pino) después del final del Estado de Alarma, en función de las recomendaciones y medidas del Gobierno.