“He tenido la suerte de acompañarle en muchas facetas de su vida, en momentos de lucha y defensa de las clases populares y contra la corrupción, como también ocurrió con su tío Fernando Sagaseta y después con su hermana Micaela, que supo recoger su herencia”.
Con emoción se expresa el abogado y analista José Manuel Rivero en el reconocimiento a Joaquín (Quino) Sagaseta, según publica Radio San Borondón.
Rivero recuerda a Sagastea como «lector empedernido, humanista y luchador toda su vida» por encontrar el punto de engarce para aunar las luchas en la búsqueda de una sociedad igualitaria, republicana y comunista. “Destacaría que tuvo la mejor escuela en el comunismo, para saber identificar los problemas de la realidad canaria sin perder nunca de vista la realidad en el estado español y a nivel internacional”.
En este sentido, Rivero señala de manera muy especial la influencia de Fernando Sagaseta, su tío e histórico comunista y diputado en las Cortes españolas por la UPC, que sufrió la represión franquista como el propio Joaquín Sagaseta y que fue uno de esos grandes “maestros”, no solo en la militancia comunista, también en el ámbito laboral y en su vida.
Pero la gran escuela en la realidad canaria, fue para Rivero ese despacho de abogados en la capital grancanaria, compartido con abogados como Félix Parra, Fernando Sagaseta, Pedro Limiñana, José Ramón Pérez Meléndez…, abogados laboralistas, luchadores, insobornables e intachables en la defensa de la clase trabajadora y contra la corrupción.
Destaca Rivero como una de las facetas más importantes en la trayectoria de Joaquín Sagaseta la lucha social en el asesoramiento y la defensa de colectivos de trabajadores a los que siempre apoyó en sus luchas y reivindicaciones, en la misma línea que lo hizo siempre con los trabajadores a nivel individual.
De la misma manera Sagaseta fue impulsor y presidente de la Asociación Justicia y Sociedad, que jugó un papel fundamental en la lucha y denuncia de la corrupción en Canarias, como el Caso Las Teresitas entre otros muchos.
Joaquín Sagaseta junto a abogados como, Augusto Hidalgo, Carlos Suárez y el propio José Manuel Rivero sumaron fuerzas, trabajo y lucha para colaborar de manera decidida contra la corrupción en el archipiélago.




























