Luis Ibarra, con varios dirigentes empresariales. (Foto Espiral21).

Puertos del Estado recula en la maniobra para derribar a Luis Ibarra en la Autoridad Portuaria de Las Palmas.

Puertos del Estado, presidido por José Llorca (PP), trató de forzar la salida inminente de Ibarra aplicando un modelo similar a una moción de censura, pero a través del plan de empresas. Una llamada del PP canario al Ministerio de Fomento acabó con las expectativas de Llorca sobre el regidor canario.

Puertos del Estado pretendía forzar una crisis en el seno del consejo de administración celebrado este miércoles, mediante el sofoco del pleito insular entre Gran Canaria y Lanzarote a cuenta de las inversiones en obras e infraestructuras.

La operación salida de Ibarra tenía como protagonistas al sector empresarial de Lanzarote que plantea la escisión de GC, por un lado, y al apoyo político logrado en las últimas semanas por Coalición Canaria y el PP consejeros, por otro.

Aunque la continuidad de Ibarra en el Puerto está cuestionada desde que el PSOE salió del Ejecutivo regional en diciembre del pasado año, CC y PP no han arreglado aún los acuerdos de gobernabilidad que garantizan el respaldo de los conservadores en el Parlamento.

Ls obras de ampliación de Los Mármoles (Arrecife) acrecentaron el lío macaronésico que orbita en la Autoridad Portuaria desde que Luis Ibarra llevó a los tribunales las supuestas irregularidades en la construcción de La Esfinge.

En la actualidad, al menos dos CEOs del anterior equipo directivo están investigados por el Juzgado de Instrucción Número 8 de Las Palmas.

DESTRUCCIÓN DE PRUEBAS

Un alto cargo del Ministerio de Fomento declaró el pasado mes en sede judicial que fue testigo de la posible destrucción de pruebas durante una visita a Las Palmas para fiscalizar el expediente de La Esfinge.

José Llorca era vocal del consejo de administración de la Autoridad Portuaria de Las Palmas durante la construcción del dique.

La llegada de Fernando Clavijo a la presidencia del Gobierno en 2015 y la dimisión de José Manuel Soria en 2016 como ministro de Industria, serenaron las aguas con Puertos del Estado, pero a medida que se intensifican los rumores sobre un acuerdo entre CC y PP (sobre todo, tras el voto de Ana Oramas a los Presupuestos de 2017), la conspiración para hacer caer a Ibarra se ha convertido en una constante.

Ibarra reconoció este miércoles, en conferencia de prensa, «ser consciente» de la realidad política que le rodea, pero logró que el consejo de administración quedara al margen de la tormenta institucional que se presumía.

A primera de la mañana, José Llorca lo llamó para advertir de que la financiación de Los Mármoles quedaba sujeta a subvenciones europeas (Feder), un argumento que en la práctica equivale a suspender el plan de empresas modificado a comienzos de mes sin previo aviso al Puerto de Las Palmas.

Las obras del puerto conejero están presupuestadas en 23 millones de euros y Madrid las considera prioritarias frente al criterio opuesto de Las Palmas, que no las ve necesarias mientras «Gran Canaria y Fuerteventura presenten déficits en su volumen de ocupación, que es muy superior al de Lanzarote«.

Cuando Ibarra transmitió la nueva orden de Llorca, el consejo enmudeció por minutos. Antonio Morales, presidente del Cabildo, cerró el cuaderno y obvió las críticas a su homólogo de Lanzarote, Pedro San Ginés.

APOYO DEL PSOE MAJORERO

El tono del consejo cambió de golpe. El abogado del Estado confirmó la sujeción de Los Mármoles a los fondos de Bruselas. Y, sobre todo, el PSOE de Fuerteventura salió en auxilio de Ibarra.

Blas Acosta irrumpió con una fuerza atronadora para exigir «claridad» en el consejo extraordinario del 10 de mayo que analizará el volumen del plan de empresa y las actuaciones financieras de los próximos años, entre los que figura la ampliación del dique Puerto del Rosario por 17 millones de euros.

Pedro San Ginés, en declaraciones a los medios, recalcó que es el Estado «quien tiene la última palabra» e insistió en que Arrecife precisa inversiones por valor de 29 millones de euros entre 2017 y 2018.

San Ginés negó el pleito insular, «al menos por parte de Lanzarote«.

Los empresarios, por su parte, que este miércoles salieron en defensa de GC (lo que equivalía a dar un salvavidas a Ibarra), quedaron satisfechos. Fuentes empresariales reconocieron a Espiral21 que conocían el cambio de dirección de Llorca desde primera hora de la mañana.

En el Puerto, a última hora de la noche, se preguntaban quién del PP en Canarias llamó al Ministerio de Fomento para que José Llorca se apartara del bombardeo sobre el sillón de Luis Ibarra.