Cervecera en una planta industrial.

Los datos de empleo en Canarias dejan al descubierto la pérdida de competitividad de la industria en Canarias, un sector crucial para el mercado de abastecimiento que opera, con equilibrio, entre la demanda y la oferta. Por vez primera, la actividad industrial pierde la barrera sicológica de los 50.000 trabajadores debido a la estricta regulación administrativa, los sobrecostes de fletes y materias primas y, sobre todo, la presión fiscal y los precios de la energía.

La patronal Asinca que preside Jorge Escuder, lleva años procurando un modelo sostenible que haga viable la recuperación empresarial en manufactura y producción industrial. El Gobierno y el conjunto de las administraciones locales son receptivas, pero lo que un día Ángel Ferrera (q.e.p.d.) definió como «maraña» normativa contraria a los intereses empresariales y a la inversión global, ha acabado imponiéndose.

Los industriales se han dejado en el camino en el segundo semestre de 2026, más de 8.000 empleos (unos 90 al día), lo que deja el volumen de activos en poco más de 48.000. «Ser industrial en Canarias es un reto y muchas horas de sudor y fatiga», recuerda un destacado empresario con más de 25 años de experiencia que ruega la discreción.

La llegada de monstruos de la distribución como los grupos alemanes Lidl y Aldi, unido a las «condiciones limitadas» de Mercadona a la hora de ofrecer un muestrario amplio de reseñas insulares, han venido a restringir la capacidad de diversificación a largo plazo.

Asinca y el Ejecutivo no son partidarios de enumerar las operaciones de compra-venta en favor de las multinacionales y los fondos de inversión ejecutadas en los últimos años, en ámbitos como alimentación, tabaco o cerveza.

Fuentes gubernamentales apuntan que la industria «no es un sector desamparado». Los programas de promoción publicitaria dirigidos al consumidor residente, junto a una cesta de incentivos fiscales, «garantizan una cobertura con voluntad de continuidad en el tiempo».

Por ejemplo, las empresas manufactureras cuentan con deducción por inversiones, ayudas al funcionamiento, la implantación o al transporte de mercancías, además del Posei (Régimen Específico de Abastecimiento, REA) que permite importar bienes de consumo sin arancel o con ayudas directas que repercutan en el precio final.

Así y todo, los industriales creen que la globalización económica «no perdona» a territorios alejados y fragmentados, que «nos llevan a competir en condiciones de desigualdad», de ahí que «la defensa de nuestro REF sea un objetivo irrenunciable» ante las autoridades europeas.

En este sentido, la Confederación Canaria de Empresarios de Las Palmas destaca que EPA  destruyó 25.100 empleos durante el segundo trimestre del año, sobre todo, en el conjunto de la hostelería, transporte y comercio (-18.100 efectivos), en un contexto de temporada baja turística y por la celebración de la Semana Santa en los últimos días de marzo.

En cambio, en el conjunto nacional se crearon 486.000 empleos durante el segundo trimestre, y destacó el aumento de 238.600 trabajadores de las ramas de “Comercio, Transporte y Hostelería”.

La caída de la ocupación en Canarias resultó especialmente intensa en el empleo privado (-25.500 efectivos) y, en menor medida, en los asalariados públicos (-15.300 individuos); mientras que, por el contrario, los trabajadores autónomos repuntaron en el segundo trimestre en 15.700 trabajadores, en respuesta, sobre todo, al aumento de los “Empresarios empleadores” (+10.900 efectivos).

También se redujeron de manera destacada los ocupados adscritos a la industria (-8.000 trabajadores) y a las “Actividades artísticas, recreativas y de entretenimiento” (-6.200 efectivos); al contrario que en la “Construcción” y la “Agricultura”, que crearon en el segundo trimestre 4.900 y 3.800 empleos, respectivamente.

Por nacionalidades, destaca la caída del empleo de residentes en nuestro país (-18.900 personas) y en la Unión Europea (-9.300 individuos) con respecto al primer trimestre de 2026

En cuanto al paro, éste se redujo en las Islas en 600 desempleados (-0,44%), en un contexto en el que el número de activos se contrajo en 25.700 personas (-2,15%) y la población inactiva aumentó en 27.000 individuos (+3,41%)

En consecuencia, la tasa de paro se elevó en 2 décimas de punto en el Archipiélago, hasta situarse en el 11,6%, por encima de la media nacional (9,87%).

Atendiendo a las estadísticas de la EPA a lo largo del segundo trimestre de 2026, hubo una caída trimestral del 2,37%, hasta situarse en los 1.035.500 ocupados.

Por el contrario, en el ámbito nacional el empleo se elevó en 486.000 ocupados, esto es, un repunte relativo del 2,18%, hasta situarse en un total de 22.779.000 trabajadores.

Encuesta de Población Activa, 2026.