PNV, uno de los partidos que sostiene el Gobierno socialista, está cada vez más cerca de dar un golpe de timón en uno de los grandes bancos europeos que, en un pasado reciente, perteneció al capital de Euskadi.
Durante la última reunión entre el lehendakari vasco, Imanol Pradales, y el jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, celebrada el 27 de enero de 2025 en Moncloa, surgió la sustitucuión de Carlos Torres al frente del BBVA, según informa el periódico Hispanidad.com.
Pradales expuso a Sánchez que dispone de candidato para sustituir a Carlos Torres como presidente del BBVA. Se trata de Laura Abasolo, hasta hace nada número tres de Telefónica, al frente de la Dirección Financiera y de Iberoamérica en la operadora.
No es la primera vez que el PNV postula a Laura Abasolo o a su marido, el actual prediente de Kutxabank, Antón Arriola, informa el medio que dirige Eulogio López.
De confirmarse un cambio súbito en BBVA, Abasolo podría entrar como dominical en el consejo de Telefónica, donde se sentaría frente a Marc Murtra, el mandatario que la despidió por considerarla la mano derecha de José María Álvarez-Pallete.
La iniciativa del PNV se consideraría histórica para recuperar la identidad en un banco fuertemente arraigado en la economía de Euskadi.
Como se recordará, Emilio Ybarra presidió BBV hasta que el Estado aupó a la fusión con Argentaria (antiguo Banco Hipotecario), pero, en el camino, las negociaciones determinaron que la presidencia ejecutiva pasara a manos de una persona de la confianza del Gobierno de Madrid, Francisco González, quien, a su vez, precipió su dimisión tras el escándalo de las escuchas del comisario Villarejo.
Ahora, después del fracaso de la Opa del BBVA sobre el Sabadell, el PNV ve una ventana de oportunidad para hacerse con el control del consejo del BBVA y reponer las ventajas de aquella fusión en favor del proyecto global del banco pero presidido desde el País Vasco.
En el panorama bancario, BBVA, Caixa y Santander lideran en el negocio financiero, seguido de Sabadell y Bankinter. El conjunto de estas entidades cotiza en el Ibex35 de la Bolsa española. En un año, el valor de las acciones ha pasado de 9 euros a 22 euros, más del doble, al igual que sus rivales.

























