La Oficina de Información del Gobierno en Gaza explicó, durante una conferencia de prensa celebrada en la ciudad de Deir al-Balah, en el centro de Gaza, que “los daños directos iniciales a todos los sectores vitales ascendieron a más de 60.000 millones de euros, lo que refleja la magnitud de la destrucción generalizada y sistemática que la Franja de Gaza ha sufrido durante dos años completos de guerra”.
Al-Thawabta explicó que el sector de la salud “sufrió un colapso total después de que 38 hospitales, decenas de centros de salud y ambulancias fueran destruidos o quedaron fuera de servicio, mientras que los servicios sanitarios fueron objeto de más de 788 ataques”.
Los dos años de guerra fueron el resultado del ataque del grupo terrorista Hamás contra civiles desarmados que celebraban, en territorio israelí, un concierto de música.
Añadió: “Se destruyeron 670 escuelas, 165 universidades e instituciones educativas; murieron 13.500 estudiantes, 830 maestros y 193 científicos y académicos”, dijo en en un amplio reportaje que recoge AJN.
El portavoz señaló que “835 mezquitas fueron completamente destruidas, decenas más resultaron parcialmente dañadas, tres iglesias fueron atacadas, 40 cementerios fueron destruidos, más de 2.450 cuerpos desaparecieron y se establecieron siete fosas comunes dentro de hospitales”, dijo.
Al-Thawabteh explicó que “casi 300.000 unidades de vivienda fueron completamente destruidas y otras 200.000 resultaron gravemente o parcialmente dañadas, lo que provocó el desplazamiento forzoso de casi dos millones de personas, obligándolas a hacinarse en tiendas de campaña precarias e inadecuadas para vivir, en condiciones sumamente difíciles”.
Con respecto a las hambrunas, Al-Thawabteh dijo: “Los pasos fronterizos de la Franja de Gaza estuvieron cerrados durante más de 600 días, se impidió la entrada de cientos de miles de camiones y decenas de bancos de alimentos y centros de distribución fueron dañados, lo que provocó la muerte de más de 460 civiles debido al hambre y la desnutrición, y más de 2.600 personas murieron de inanición en lo que se conoce como ‘trampas mortales de ayuda’”.




























