Pasta fabricada a mano para la elaboración de pizzas, uno de los platos más demandados en la restauración.

Pastas Gallo, propiedad del fondo de inversión Proa Capital, anuncia que comprará otras marcas para crecer.

Gallo es uno de los principales operadores del mercado de pasta fresca, con 200 millones de euros de facturación.

Proa Capital prevé activar un «ambicioso» plan de inversiones para convertirse en líder de la actividad a través de un programa de crecimiento, según Expansión.

El plan incluye la adquisición de otras marcas ya posicionadas en el territorio español con solvencia y sólida cartera de clientes.

En ese perfil descrito por Proa Capital encaja uno de las principales compañía canarias de la industria agroalimentarias, Andrés Megías Mendoza S.A, fabricante de pastas La Isleña.

La Isleña factura en torno a 8 millones de euros al año y da empleo a más de 40 personas. Produce las marcas de los supermercados más importantes de Canarias.

En su gestión participa Pedro Ortega, que ha vuelto al grupo tras 4 años como consejero de Economía del Gobierno regional.

Proa Capital cerró en 2019 la compra de Gallo tras valorar la operación en 230 millones de euros.

La firma de private equity optó por apalancar la operación en aproximadamente el 40%, para lo que ha firmó un préstamo sindicado cercano a los 90 millones de euros con las entidades BBVA (banco agente), Bankia y Sabadell.

La financiación se concedió a una sociedad de nueva creación que es la que ha adquirido la totalidad de las acciones de la compañía. Los hermanos Espona Massana (familia de Gallo) reinvirtió en la compañía parte del dinero obtenido con la venta, quedándose con aproximadamente el 15% del capital.

En la puja por Gallo se encontraban también las firmas de private equity TowerBrook y por la alianza entre Ventura Private Equity (75%) e Idilia Foods (25%).

Gallo tratará de ser la alternativa en España a Rana y Buitoni.