
Naufragio de un cayuco en El Hierro que ocasiona más de 50 muertos.
El suceso de la embarcación con 84 personas a bordo, ocurrió de madrugada y puede convertirse en la mayor tragedia migratoria acaecida en Canarias en 30 años de llegadas de pateras, por encima del sucedido el 15 de febrero de 2009 en Los Cocoteros (Lanzarote), donde murieron 25 personas.
Salvamento Marítimo recupera a primera hora nueve cadáveres y buscaba a otras 48 personas desaparecidas, ya que solo sobrevivieron 27 de los ocupantes del cayuco, que volcó cuando iba a ser rescatado, a siete kilómetros de la costa.
En los últimos años, las organizaciones sociales y la propia Organización de Naciones Unidas para las Migraciones (OIM) han reportado naufragios de cayucos en el Atlántico con decenas de muertos y ningún superviviente, pero hasta la fecha la mayor tragedia ocurrida en Canarias sigue siendo la de Los Cocoteros, informa TVE.
El 15 de febrero de 2009 una patera se hundió a escasos metros de la costa de Los Cocoteros, en Guatiza (Lanzarote). Se ahogaron 25 de sus 31 ocupantes.
El primer naufragio que sacudió conciencias en Canarias tuvo lugar en el año 1999 en Morro Jable, en Fuerteventura, en el que perdieron la vida nueve jóvenes de Guelmin (Marruecos), que habían pagado 4.000 dirhams cada uno (70.000 pesetas de la época, 420 euros al cambio) por subirse a una barca de seis metros que se hundió a 300 metros de la costa y que supuestamente les iba a abrir las puertas del sueño europeo.
Puede que otros sucedieran antes, pero no hubo testigos ni supervivientes que contaran su tragedia, ni cadáveres a los que dar sepultura.
Si hubo naufragios antes, fueron “silenciosos”, como tantas veces ocurre aún en la Ruta Canaria.
Este verano, además de cumplirse 25 años del primer naufragio con muertos en Canarias, también se han conmemorado los 30 años de la llegada de la primera patera a las islas, que ocurrió el 28 de agosto de 1994, día en el que dos jóvenes saharauis por primera vez cruzaron por mar los 96 kilómetros que separan la isla de Fuerteventura del continente africano.
El ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, lamentó el episodio por su impacto trágico. «Estamos, de nuevo, ante un drama humanitario de dimensiones».



























