Joaquin Phoenix, caracterizado como Napoleón.

Napoleón es la película del momento. La última gran producción de Ridley Scott (Alien, Blade Runner, Gladiator, Dioses y Reyes…) llega a las pantallas con una expectativas gigantescas, capaces de arrasar en taquilla gracias a la gloria interpretativa de Joaquin Phoenix, uno de los mejores actores de su generación.

Los nostálgicos y amantes del séptimo arte no han dudado en aplaudir la caracterización de Phoenix, ganador de un Óscar por Joker (obra maestra), aunque ya han anticipado que está por debajo de sus infinitos registros, no sólo por la complejida de un personaje inabarcable como Napoleón, sino porque las comparaciones (que son odiosas), disparan hacia el papel de Marlon Brando en 1954.

Marlon Brando, en 1954, como Napoleón.

Posiblemente, cada uno en su estilo, ambas películas dejarán buen sabor de boca. La vuelta al cine convencional sin demasiado efectismo, con cientos de extras y más de 10 cámaras para recrear las batallas como Waterloo en una Europa bélica, harán las delicias de los espectadores, que son los que tienen la última palabra: ¿Phoenix o Brando?

Por otro lado, la crítica ya han catapultado a la actriz Vanessa Kirby (la princesa Margarita en The Crown) hacia los galardones de la Academia de Hollywood por su capacidad para transformarse en Josefina, la mujer de Napoleón.

Imprescindible película.

Vanesa Kirby, en el papel de Josefina, en Napoleón.