
Mujer lunar 54 debería ser sólo la letra de otra canción. 55, 56 o 57… Y no una realidad. Si hubiéramos alcanzado la #Tolerancia Cero frente a la violencia de género, no seguiríamos hablando de cifras. Si al menos estuviéramos cerca de lograrlo, hablaríamos de sucesos puntuales en vez de seguir sumando casos en las estadísticas.
Cada año, 66.000 mujeres mueren asesinadas en todo el mundo. Víctimas de la violencia de género, asisten prematuramente al fin de sus vidas sólo por el hecho de ser mujer. Su muerte es tratada como un asunto de dormitorio. No de Estado.
“Ni dios ni patria, ni marido ni partido.
Así es como nací, así es como he vivido
Soy mujer, soy un ser lunar.
Cambio como la luna, de blanca a oscura”…Canta el rap de Rebeca Lane
Rebeca Eunice Vargas Tamayac (Rebeca Lane), ‘rapera‘ feminista de la ciudad de Guatemala, capital del tercer país del mundo con mayor mortandad femenina por causa violenta. No en vano, Guatemala reconoció oficialmente el feminicidio como delito en 2008.
En España, por tercer año consecutivo, el 2015 cerrará con un macabro balance de 54 mujeres asesinadas por violencia de género…Salvo efectos miméticos de última hora, claro. Al igual que sucede con los suicidios, parece constatado que la información sobre un crimen de este tipo suele desencadenar réplicas.
Tristemente. Pues, en esta lucha, no cabe otra que la información y la denuncia pública, en cualquier foro y hasta la saciedad. Las únicas regiones que han escapado este año de este aciago recuento son La Rioja, Navarra, Ceuta y Melilla.
Nuestro país afronta una realidad contundente. Una media de 36.000 mujeres al año tienen orden de protección por violencia de género, frente a 2.700 hombres. Los números no dejan lugar para la duda.
Y, sin embargo, hay quien habla de asimetría penal discriminatoria. Y todo por la tutela penal reforzada en favor de la mujer, en ciertos delitos leves, recogida en la Ley de Violencia de Género. Siempre en base a que el riesgo que corre es mayor. Discriminatorio es tratar de manera distinta a dos personas iguales o que se hallan en idéntica situación.
Pero cuando partimos de la base de que no sólo no se hallan en idéntica situación, sino que viven así desde que nacen…Bajo una auténtica asimetría. Pero asimetría social de base en las relaciones entre mujeres y hombres, larvada tradicionalmente. No cabe pues hablar de asimetría penal.
Desde los mismos cimientos, es la asimetría social en esas mismas relaciones entre mujeres y hombres la que, paulatinamente, va alimentando y a la larga, favorece la violencia de género en contextos muy diferentes. Y todo bajo el paraguas del estatus genéricamente establecido y aceptado por la sociedad.
“Es mi sangre mensual, menstrual,
de donde nace la vida, no de tu costilla.
No vine al mundo para hacerte feliz,
ni que tus golpes me dejen cicatriz”… Entona Rebeca en ‘Mujer lunar’. Su canción más conocida como lucha por todas, su independencia y libertad.
Por sus vidas. Pero no son sólo ellas. Detrás de la muerte de casi cada mujer hay otro rostro dañado, anónimo y doblemente inocente. El de los hijos. Con los dos niños de la mujer asesinada en Villena (Alicante), ya son 50 los huérfanos de madre. Sólo este año.
Además de los muertos a manos de sus propios padres, claro. En venganza. Vistos como una prolongación de la vida materna a la que ya han puesto fin, o meros elementos coyunturales con los que hacer más daño aún a la madre. En definitiva, testigos directos de una violencia continuada en el tiempo.
“Por tener cuerpo de mujer me creen tierna,
pero me dicen perra si en la calle enseño pierna”… Grita con furia Rebeca, al compás de la música que también ella compone. Víctima de la violencia de género, como tantas otras sin voz.
Las cifras no entienden de nacionalidades. Estos días, la campaña de una Asociación noruega también da la vuelta al mundo. Como las cifras. Como el rap de Rebeca. #DeadDaddy es un vídeo que persigue concienciar sobre la violencia machista.
Las imágenes son tan claras como las palabras. Pone el acento en la importancia de prevenir la violencia de género desde la infancia. Una niña se dirige a su futuro padre desde el vientre materno, reclamándole que luche contra esta lacra social.

“Por favor, haz todo lo posible para que ser niña no sea el mayor riesgo al que me enfrente al nacer”, concluye la voz en este vídeo que ya se ha vuelto viral. En definitiva, sirve para recordarnos que los casos de violencia de género no son sólo un asunto de dormitorio. Han de ser una cuestión de Estado.
Por encima de todo, es un fracaso social. Aceptar desde la cordura que en España muera asesinada al menos una mujer a la semana, a manos de su pareja…es inadmisible. Pero es aún más impensable que algunas de ellas, antes de morir, vieran denegadas sus solicitudes de órdenes de protección por inaplicación integral de una ley.
¿Asimetría social, quizá?…Vergonzosa, en todo caso. Si en una década el número de mujeres asesinadas en este país asciende a 800, ¿no cabría entonces concluir que se trata de relaciones de poder que, claramente, tienen como víctima al género femenino?…
El propio fiscal jefe de Canarias, Vicente Garrido, aseguró en el Parlamento de Canarias que “la violencia de género es un fenómeno con raíces históricas y sociológicas profundas que no puede erradicarse sólo con el derecho penal. Ha de tener un tratamiento multidisciplinar donde tiene vital importancia la prevención y la educación”.
La solución pasa por políticas públicas que, de una vez por todas, saquen la violencia de género del dormitorio y la conviertan en asunto de Estado.
“Vino a vengar con palabras a todas las muertas…
Vino a manchar tu pared con su grito de esperanza”… Rebeca no calla.
Por Mónica. Mujer lunar 54. Por todas.
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