Morales y Teodoro Sosa pasan a liderar Ferrocarriles GC, la empresa destinada a implantar el tren en la isla redonda antes de 2027.
El PSOE, que cede la presidencia de la entidad pública a Nueva Canarias, pasa a disponer de dos vocalías con Augusto Hidalgo y Olaia Morán (consejera de Educación y Juventud). Carmelo Ramírez causa baja en la empresa trenes propiedad del Cabildo.
El Gobierno insular está volcado en priorizar la negociación con el Estado y la Comisión Europea para geolocalizar la ficha financiera del proyecto, que ronda los 1.500 millones de euros.
Durante el pasado mandato (hasta 2023), la presidencia recayó en Miguel Ángel Pérez del Pino, hoy diputado regional del PSOE, mientras que la vicepresidencia se le asignó a Pedro Justo Brito.
Brito, que repite como consejero de Hacienda, se mantiene en el consejo de administración.
La presidencia pasa a ostentarla Antonio Morales (regidor cabildicio) y la vicepresidencia se configura para Teodoro Sosa, consejero de Transportes y Movilidad y alcalde de Gáldar.
La consejera Margarita González también abandona Ferrocarriles, al igual que el ex titular de Deportes, Francisco Castellano, que quedó fuera de las listas electorales del PSOE.
El tren de Gran Canaria constará de 58 kilómetros de recorrido y dispondrá de 11 paradas, con estación base en Vecindario.
Según el proyecto, el trayecto puede realizarse en más de 35 minutos entre la primera y la última estación. A pesar de que el plan ha sido ideado desde la década de 1990, todavía no se ha procedido a su construcción.
El Cabildo lleva gastados alrededor de 26 millones de euros en informes y evaluaciones técnicas, que se han ido gastando en sucesivos mandatos por todos los partidos con representación mayoritaria (PSOE, PP y NC).

























