
Marruecos sella lealtad eterna a Trump en El Sáhara Occidental, un territorio anexionado al país alauita pese a que su soberanía territorial está bajo la jurisdicción de Naciones Unidas desde 1991, cuando se produjo el alto el fuego entre Rabat y el Frente Polisario tras varios años de guerra.
La simpatía marroquí hacia Estados Unidos viene directamente del rey Mohamed VI, que impondrá el nombre del presidente americano a la mayor autopista del país que cruza de norte a sur la ex provincia española a través de mil kilómetros, desde Tiznit hasta Dajla (antes, Villacisneros).
La adhesión de Marruecos a Trump no es gratuita. Antes de perder las elecciones frente a Joe Biden, Donald Trump reconoció la marroquinidad del Sáhara y tiró de otros mandatarios como los gobiernos de España y Francia para suscribir el reconocimiento institucional del espacio saharaui.
La autopista, presupuestada en unos 880 millones de euros, recorrerá unos 1.000 kilómetros de poblaciones costeras, Sidi Ifni, Gulemin o El Aaiún, la capital administrativa del Sáhara Occidental. El extremo sur de la autopista, en Dajla, alcanzará el macroproyecto en construcción del Puerto Atlántico de la ciudad, cuya entrada en funcionamiento está prevista para 2028.
En su mensaje, el presidente estadounidense ha terminado agradeciendo al rey de Marruecos: «Gracias al muy respetado Mohamed VI, rey de Marruecos. Qué gran honor. Espero poder recorrer toda esta gran carretera algún día. Espero que sea pronto«.
























